Consientete los pies, Realmente lo necesitan.

Según estudios, entre un 35% y 40% de los hombres se fijan en los pies de la mujer



Generalmente, las mujeres tendemos a ser muy vanidosas, cuidamos las manos, el pelo, la cara, las piernas, pero a veces lo más importante lo descuidamos: los pies.

Estos son los encargados de soportarnos todos los días y llevarnos a donde queramos.

La estética femenina a la hora del cuidado corporal, es muy minuciosa y para nada exagerada.

La salud de nosotras comienza con buena forma en pararse y caminar, es donde entra la importancia del cuidado de los pies.

Tus pies dicen mucho de ti. Trata, 1 o 2 veces por semana, meter tus pies en un baño de sal o gel relajante, esto con el fin de ablandar las durezas y descongestionarlos. Luego pásate crema humectante.

No olvides usar el talco anti-transpirante, pero trata de que sea suave para que no reseque tus pies.
Cuando hablamos de cuidar los pies, no solo se trata de la piel, también de las uñas, ya que estas puedan en algún momento infectarse de hongos, debido al uso de zapatos apretados, no lavarse o secar bien, golpes, usar zapatos cerrados todo el tiempo, entre otros.

Las uñas debes cortarlas rectas para evitar que se introduzcan en el dedo. Con respecto al esmalte, las uñas son órganos permeables, por lo tanto, a pesar que los esmaltes son cada vez más inofensivos, es recomendable dejar que las uñas transpiran, por lo que es bueno no llevarlas pintadas siempre.

Según estudios, entre un 35% y 40% de los hombres se fijan en los pies de la mujer.

Consejos

Para mantener el calzado seco y evitar la aparición de hongos, es recomendable echar un poco de bicarbonato por la noche en el interior de los zapatos, luego por la mañana lo puedes frotar con un cepillo duro.

Utiliza una piedra pómez en la ducha, masajea suavemente, esto ayudará a remover las células muertas y las capas de piel endurecida.

Utiliza exfoliantes para pies.

Un tip casero: Mezcla un poco de limón con sal, y con el líquido masajea los talones y pies, esto es con el fin de suavizarlos.
Otro remedio casero, es colocar un poco de sal a una cebolla para que sude, y absorber el jugo que desprenda con un algodón, déjalo actuar por 5 minutos en los pies.

No olvides humectar tus pies, y de vez en cuando utilizar zapatos abiertos para darle respiración.

Escoge el calzado correcto. Tener zapatos que te aprieten, por mínimo que sea, puede lograr malestar, deformidades, ampollas o callos; si son nuevos, en especial de punta picuda, moldéalos antes de ponértelos, lleva contigo otro par que te quede muy bien para que te los cambies en caso de que te lleguen a lastimar.

No olvides que al salir del baño secarlos es una parte importante, pues el agua que se queda entre tus dedos puede provocar hongos, mal olor y el famoso pie de atleta.

Fuente: www.solonosotras.com


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