Razones por las que puedes estar cansada todo el día.

Quizás estás cometiendo estos errores 'quita energía' que te hacen sentir lenta y cansada.



Si le preguntas a cualquier mujer si está cansada, lo más seguro es que su respuesta sea sí, independientemente de la hora del día, si se acaba de levantar o si va por su tercer café del día. Con todas las obligaciones diarias que tenemos, es normal que nos sintamos cansadas.

El sueño tiene una serie de beneficios para la salud, desde la recuperación del músculo hasta la segregación de la hormona de control del apetito. Mientras que la falta de sueño es una razón obvia para estar cansado, mala calidad del sueño puede perjudicarte también.

Muchas personas se acuestan pero ven su descanso interrumpido por insomnio, ruidos o pensamientos que atacan a mitad de la noche. Quita todas las distracciones de tu cuarto, apaga los teléfonos y trata de hacer de tu lugar de descanso un santuario para el sueño.

Incluso si estás comiendo una dieta bien balanceada y tienes una rutina de ejercicios diarios, puede que tengas cosas como deficiencia de nutrientes (sobre todo de vitaminas) que se asocian con cansancio y letargo.

El ejercicio normalmente produce una falta de hidratación. Se recomienda al menos 8 a 11 vasos de agua al día, sobretodo si realizas ejercicio regularmente. La sensación de cansancio puede estar ligada a la falta de este liquido. Toma en cuenta cuanto bebes al día y verifica si no te estás deshidratando.

Pero, si has encontrado que estas agotada sin saber por qué, sientes que no te apetece hacer nada, tu piel se ve más pálida de lo normal, las uñas se vuelven quebradizas e incluso llegas a tener dificultades de concentración. Todos estos síntomas pueden indicar un nivel bajo de hierro. Aunque puede parecer algo sin importancia, el hierro cumple un papel fundamental en el organismo.

Las personas que sufren con más frecuencia esta carencia son las mujeres. En cuanto comienza la pubertad y la primera menstruación, la mujer se convierte en propensa a la falta de hierro ya que en cada ciclo estará perdiendo parte de este oligoelemento que hay que reponer.

Durante el embarazo la pérdida de hierro se detiene pero no así la necesidad de éste que se ve duplicada. El hierro es imprescindible y fundamental, es el responsable del transporte del oxígeno entre madre e hijo y, también está implicado en el desarrollo del cerebro del feto.

Durante el parto se pierde mucha sangre por lo que el organismo, de nuevo, vuelve a demandar mucho más hierro para poder encontrar el equilibrio y a su vez, este momento coincide con la secreción de la leche.

Por todos estos periodos, la mujer es más propensa a sufrir la carencia de hierro, nuestra propuesta es incluir alimentos ricos en hierro en tu alimentación o utilizar algún complemento alimenticio que pueda suplirlo.


Tu preferencia es nuestra principal motivación, si te gustó esta nota, ayúdanos a compartirla