El cigarro electrónico, ¿más dañino que el tabaco?



Los cigarros electrónicos que normalmente funcionan con baterías utilizan un líquido que puede o no contener nicotina y algún sabor. El dispositivo electrónico calienta el líquido en el cartucho y lo convierte en vapor que la gente inhala.

Un estudio publicado esta semana asegura que al calentarse al máximo el líquido que contiene nicotina y después aspiralo, el vapor puede formar formaldehído, una sustancia que lo hace entre cinco y 15 veces más cancerígeno que el tabaco común.

Desde 2009 la FDA había advertido sobre la presencia de agentes cancerígenos y de sustancias tóxicas en los vapores de los cigarros electrónicos. Ahora investigadores de la Universidad de Portland afirmaron en el diario de medicina New England Journal of Medicine que “Hemos constatado que el formaldehído puede generarse durante el proceso de vaporización de los cigarrillos electrónicos”.

Los científicos usaron una máquina para “inhalar” el vapor de los cigarrillos electrónicos de baja y alta tensión para determinar cómo se forma el formaldehído, una conocida sustancia cancerígena, a partir del líquido que usan estos dispositivos.

Con el experimento, los investigadores constataron que cuando el cigarrillo electrónico calienta el líquido a alta tensión (5 voltios), se produce una tasa de formaldehído más elevada que la de los cigarrillos convencionales.

De esta manera, un usuario de cigarrillos electrónicos que inhala a diario un equivalente a tres mililitros de este líquido vaporizado y calentado al máximo, absorbe unos 14 miligramos (mg) de formaldehído. Mientras una persona que fuma un paquete de cigarrillos comunes al día, absorbe cerca de 3 miligramos (mg) de esta sustancia cancerígena.

A largo plazo, la inhalación de 14 mg (+/- 3 mg) de esta sustancia a diario podría multiplicar por entre 5 y 15 veces el riesgo de contraer cáncer, según el concluyeron los investigadores.

Especialistas en el tema señalan que en el cigarro electrónico las concentraciones de nicotina inhaladas no están reguladas, por lo que es necesario hacer más investigaciones al respecto pues los efectos de estos aparatos no han sido estudiados por completo.

Fuente: cnnmexico


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