Evita la deshidratación



La deshidratación ocurre cuando el cuerpo no tiene tanta agua y líquidos como debiera. Básicamente, esto se da por falta de ingestión o por exceso de eliminación de agua (por supuesto que la salud, el ejercicio e incluso el clima juegan su parte al respecto).

Puede ser leve, moderada o grave, según la cantidad de líquido corporal que se haya perdido o que no se haya repuesto. La deshidratación grave es una emergencia potencialmente mortal.

Tu cuerpo puede perder demasiados líquidos a causa de:

Sudoración excesiva, por ejemplo, a causa del ejercicio en clima cálido.

Fiebre

Vómitos o diarrea

Orinar demasiado (la diabetes no controlada o algunos medicamentos, como los diuréticos, pueden provocar que usted orine mucho).

Es posible que no ingieras suficientes líquidos debido a:

No tienes ganas de comer o beber porque estás enfermo.

Sientes náuseas

Tienes dolor de garganta o úlceras bucales

Es más que sabido que todos los excesos son malos así que tampoco te recomiendo beber demasiada agua sin que el cuerpo lo pida, puesto que podríamos provocar un envenenamiento por agua, fenómeno que se conoce como hiperhidratación.

Aquí unos tips para que los tomes en cuenta en tu día a día

• Incluso cuando estés bien de salud, toma suficiente líquido todos los días. Bebe más cuando el clima esté cálido o si estás haciendo ejercicio.

• Si alguien en la familia está enfermo, presta atención a cuánta cantidad puede beber. Presta especial atención a los niños y a los adultos mayores.

• Cualquier persona con fiebre, vómitos o diarrea debe tomar mucho líquido. NO esperes a que aparezcan los signos de deshidratación.

• Si crees que tu o alguien en la familia puede llegar a estar deshidratando, llama al médico. Haz esto antes de que la persona resulte deshidratada.

Esta agua está distribuida en diferentes compartimentos del cuerpo y cumple funciones imprescindibles para sostener la vida: contribuye a transportar nutrientes a las células, ayuda al riñón a eliminar deshechos y toxinas a través de la orina, mantiene la elasticidad, suavidad y tono de la piel, regula la temperatura corporal, contribuye al buen funcionamiento del cerebro, ayuda a que el corazón funcione saludablemente, facilita la digestión de alimentos y la disolución de los nutrientes, lubrica las articulaciones y favorece el correcto funcionamiento de los músculos.

Tú dirás ¿Así o más importante tomar agua?


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