La Granada… una fruta con mucho contenido de antioxidantes.

Es considerada por los consumidores como una de las “súper frutas” debido a su alta riqueza en antioxidantes, potasio, calcio, magnesio, cobre, zinc, hierro, manganeso y vitaminas C, B y E.



Desconocía que la granada fuese la fruta que contiene más antioxidantes que la mayoría de las frutas. La flor y la corteza también tienen esta propiedad. Así que me pareció interesante y encontré, todas las maravillas que a continuación les mostrare.

Esta fruta se destaca por poseer una gran cantidad de polifenoles, lo que la convierte automáticamente en un potente y fortificado antioxidante. Un contenido que se ha comprobado científicamente, ser tres veces superior al que pueda contener el vino, el té verde, la naranja y la manzana. La característica principal de los polifenoles es que ayudan a proteger las células de posibles efectos del estrés y el envejecimiento contrarrestando los efectos negativos y evidentes que estos transmiten al organismo. También, contiene fibra por lo que es muy digestivo, antiséptico y antiinflamatorio.

Asimismo, se trata de una fruta muy baja en calorías y con bajo contenido en hidratos de carbono, por lo que puede ser consumida por cualquier persona, incluso en dietas de adelgazamiento y diabéticos/as. Esta fruta aporta sólo un 65% de calorías por cada cien gramos por lo que sus consumidores no corren el riesgo de aumentar de peso.

Por otro lado, evita la retención de líquidos, la flatulencia y ayudan a combatir la hipertensión. Y es que cuentan con propiedades diuréticas gracias a su aporte considerable en potasio.

La granada se ha utilizado por sus propiedades antimicrobianas durante cientos de años. El zumo de granada contribuye con los antibióticos a eliminar las bacterias más eficazmente ya que la granada potencia la actividad de los antibióticos. También es eficaz para el tratamiento de la infección oral por hongos.

La corteza de la granada se ha utilizado desde la antigüedad como cataplasma para la cicatrización de heridas, uso que se ha confirmado en la actualidad con estudios científicos.

Sin duda alguna incorporemos la granada a nuestra dieta ya que contiene taninos que resultan beneficiosos para tratar las diarreas, especialmente si se preparan infusiones con la cáscara de la granada. Y, aunque pueda parecer contradictorio, la granada es capaz de actuar también como laxante y combatir el estreñimiento por contener fibra.

Así que cada que puedas consumirla -ya que es un fruto de la época de otoño- bebe un jugo de granada, come sus granos, realiza una infusión o utilízala para realizar algún platillo, de la manera que sea, pero ¡CONSUMELA!


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