11 mentiras que no te ayudarán a adelgazar



¿Quieres perder peso sin perder salud? La clave está en una dieta variada y correcta.

La verdad absoluta sobre las dietas es que no hay atajos duraderos, uno debe aprender cómo comer y qué es lo mejor para tu cuerpo si es que quieres bajar tallas y mantenerte saludable.

Si te planteas adelgazar, olvídate de milagros y de mentiras: desenmascaramos 11 mitos conocidos, y te contamos por qué no son verdad.

Por qué no es verdad que…

1. Para adelgazar, nada de azúcar

Los azúcares rápidos, como la sacarosa y los productos que la contienen, dulces, bebidas azucaradas… son calorías vacías y debemos olvidarnos de ellos en una dieta. Sin embargo, los hidratos de carbono, azúcares complejos, aportan calorías, sí, pero también nutrientes como fibra, vitaminas y sales minerales de los que nuestro organismo no puede prescindir. Toda dieta equilibrada (aunque sea hipocalórica) debe contar con ellos.

2. No hay que tomar fruta por la noche

No hay ninguna explicación científica que justifique esta afirmación. Las recomendaciones nutricionales animan a consumir 5 raciones de fruta y verdura a lo largo del día, así que es normal comerlas en la cena. De hecho, como la cena debe ser ligera, es un tipo de alimentos muy adecuados para ese momento.

3. Si es light no engorda

Es cierto que, exceptuando los refrescos light, los alimentos de este tipo tienen menos calorías que su equivalente original, pero siguen aportando calorías. Así que, si amparados en esa excusa los consumimos en exceso, puede ser hasta contraproducente.

Además, es importante recordar que una dieta de adelgazamiento se basa sobre todo en productos frescos.

4. La mejor dieta es en la que bajo rápidamente

No es así. Las dietas express tienden a hacerte perder agua y después masa muscular, no grasa. Esto puede ser peligroso pues disminuye tanto la hidratación del cuerpo como la fuerza. Las mejores dietas son aquellas que incluyen una dieta balanceada y que disminuyen paulatinamente las grasas. Sé que esto suena más tedioso pero hay que pensarlo como una inversión, si mantienes músculos y dejas ir grasa te mantendrás en el peso ideal por mucho más tiempo.

5. Sudar adelgaza

Con una transpiración intensa se pierde agua, pero también sales minerales. Y no es recomendable abusar. Sudar no es un medio para perder peso, ya que al beber recuperaremos lo eliminado. Lo que adelgaza es el ejercicio físico que realizamos pero si recurrimos a una sauna, lo único que perdemos es agua y sales.

6. Tomar agua caliente ayuda a bajar de peso

Falso, una dieta sólo depende de cuántas calorías se consumen y cuántas de éstas se queman. Aunque hay ingredientes como el café que aceleran la digestión, ingerir agua o té caliente no sirve a la hora de tratar de bajar de peso.

7. Si como menos, engordo menos

No es así, el cuerpo necesita la energía de cinco comidas balanceadas diarias si quieres bajar de peso. Privar al organismo de comida es dejarlo sin energía y es peligroso para la salud. Además, hay que recordar que el estómago está formado por músculos que también deben ejercitarse constantemente para mantenerse en forma.

8. La cerveza engorda

No, la cerveza engorda en exceso de la misma forma que comerte diez manzanas te proveerá de demasiada azúcar. De hecho una cerveza a la hora de la comida ayuda a la digestión por sus componentes como la malta y la cebada. Es cuestión de cantidad y responsabilidad.

9. Si como algo después de las 20.00 hrs engorda el doble

Por supuesto que no. Es una realidad que la digestión se hace más lenta por las noches pero eso no significa que los ingredientes dupliquen su carga calórica por obra de magia. La idea es cenar balanceado y tratar de comer bien durante el día para no llegar a la noche con antojos o hambre de más.

10. Si hoy comí bien me puedo regalar un postrecito

¡Error! Si de verdad quieres que tu dieta funcione no puedes mezclar alimentos dulces después de una comida salada. Cuando el estómago hace digestión utiliza las calorías que tienes en reserva y esto ayuda a bajar de peso. Si en cambio le facilitas el trabajo ingiriendo un chocolate entonces aquella reserva de grasa queda intacta en vez de quemarse.

11. Beber agua en la comida engorda

El agua no hace ni adelgazar ni engordar, porque no aporta calorías. Beberla entre comidas, puede ayudar a “engañar” el hambre porque llena momentáneamente el estómago. Es falso afirmar que beber en las comidas hace engordar, aunque puede llevar a comer de más, al hacer que uno trague antes de haber masticado bien. Comer demasiado deprisa, sin masticar bien los alimentos, nos llevará a acostumbrarnos a comer más. La sensación de saciedad, que pone fin a nuestra voluntad de comer, sólo se activa un tiempo después del inicio de la comida. Así, comer muy deprisa, nos hará ingerir más de lo necesario cuando este mecanismo se accione.

Otros dicen que para adelgazar hay que beber mucha agua. No es para adelgazar: hay que beber al menos un litro para estar bien hidratados (y evitar problemas como el estreñimiento o la formación de cálculos renales).


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