Enseña a tus hijos a tomar buenas decisiones



Algunas son más importantes que otras, pero todas cuentan y tienen sus consecuencias positivas o negativas.

Si desde pequeños les enseñas a tus hijos a tomar buenas decisiones, su vida puede ser mucho más tranquila, exitosa y plena.

Además de que les puedes ahorrar muchos problemas.

Aquí tienes algunas formas en las que puedes enseñarle a tus hijos a tomar buenas decisiones:

Comienza tomando las decisiones tu mismo

Si vas a enseñar algo, es porque sabes del tema ¿cierto? Alguien que enseña matemáticas es porque sabe sumar, restar, multiplica y dividir. De la misma forma ocurre con las decisiones; si vas a enseñarle a tus hijos a tomarlas correctamente, comienza a decidir de forma correcta en tu propia vida.

No tienes que ser experto o perfecto, pero es bueno saber lo que es una buena decisión por experiencia.

Que acepten y enfrenten las consecuencias

Enséñales a tus hijos a que cualquier decisión que tomen tendrá consecuencias; la ley de la causa y efecto siempre está trabajando. Nuestras decisiones, sin importar cómo ni cuándo las tomemos, tendrán un resultado o consecuencia.

Cualquiera que sea, hay que aprender a tomar responsabilidad y enfrentarlo de forma adecuada, en especial si son decisiones que llevan a un escenario complicado o negativo. Siempre se puede salir adelante y mejorar.

Pensar y razonar

Para tomar mejores decisiones, hay que llevar a cabo un buen proceso de pensamiento y análisis, más aún si la decisión es importante y tendrá un fuerte impacto en nuestras vidas.

Tomar decisiones precipitadas es un error muy común, en especial en los jóvenes.

Visión a largo plazo

En nuestra sociedad moderna, todos piensan más en los beneficios y el placer al corto que al largo plazo. Como con la comida; preferimos esa pizza que nos de placer inmediato pero que a largo plazo provoca obesidad, culpabilidad y problemas de salud.

Con las decisiones suele suceder igual, nos vamos por la opción más fácil, de menos esfuerzo y rápida. Esto nos puede dar cierto alivio a corto plazo, pero a largo plazo las consecuencias pueden no ser muy buenas.

Es por eso que es importante enseñar a los hijos a que tengan una visión a largo plazo y no sólo busquen la satisfacción inmediata.

Si tomamos en cuenta estos 4 importantes puntos, nuestras decisiones y la de nuestros hijos serán mejores, más maduras y con más coherencia. Comienza hoy mismo a fomentar un buen proceso de toma de decisión.


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