Conoce los beneficios de tomar té

El té es una bebida milenaria en Asia. A Europa llegó alrededor de 1600 y más tarde llegó a América gracias a los ingleses. Y lo que inició en Europa como un remedio botánico para problemas estomacales, hoy se ha convertido en una bebida de placer.



Comer acompañando con té, es uno de los hábitos más saludables que podríamos tener pues ayuda a cortar las grasas, a limpiar el organismo y a digerir mejor. Basta mirar a los asiáticos, cuya alimentación sana y la ingesta de tés les ha llevado a mantener una población sin problemas de sobrepeso y a prevenir otras enfermedades.

Su auge se ha extendido a diversas partes del mundo y México no es la excepción. Sin embargo, por cuestión cultural hemos aprendido a llamarle a todo té, sin saber si se trata realmente de un té, una tisana o una infusión.

-Un té es todo aquello que proviene únicamente de la planta asiática camellia simensis, un pequeño arbusto. En ella existen dos variedades, camellia simensis simensis y camellia simensis asámica. De esta plata se obtienen las cinco variedades de té que conocemos: té blanco, verde, oolong, negro y pu-erh. Cada una de ella se distingue por los tiempos de cosecha y el grado de oxidación, que le dan a cada uno su intensidad y sabor propio.

-Una tisana, son todas las demás infusiones que no provienen de la planta camelia; es decir, lo que preparamos con la manzanilla, la hierbabuena, el mate, la lavanda, etc. A estos, la forma correcta de llamarles es tisana y no té.

-Una infusión es el hecho de poner hojas, flores, raíces, etc. en agua para extraer una bebida. Por lo tanto, un té, una tisana, un café y hasta una cerveza, son todas infusiones.

Té blanco

Es una bebida con muchos antioxidantes, pues todos los nutrientes que la planta iba a utilizar para crecer los estás ingiriendo en el té. Durante su proceso de elaboración, las hojas pasan por un marchitado para perder humedad, y luego se las deja secar al sol. No se permite que se oxiden.

Contiene tres veces más polifenoles; un potente antioxidante presente en todos los tipos de té y muy conocidos por aumentar las defensas del organismo y neutralizar la actividad de los radicales libres.

Té verde

Se destaca por ser uno de los más poderosos antioxidantes. Su alto contenido de catequinas e isoflavonas lo transforman en un perfecto aliado para luchar contra el envejecimiento, colaborar con la circulación y evitar el endurecimiento de las paredes arteriales, entre muchas otras cosas.

En China, las hojas se recolectan, se marchitan para perder humedad y luego las rompen a mano. Al romperlas, el oxígeno entra hasta las encimas de la hoja y comienza a oxidarlas. El grado de oxidación del té verde es de entre 25 y 45%, dependiendo el té que se desee. Después, se exponen al calor para detener la oxidación.

Té oolong

Este es el té azul, se ubica justo en el punto medio entre el verde y el negro. Es semioxidado. Se cosechan las hojas, se marchitan, se oxidan pero a un nivel medio con dos técnicas: tostado u horneado, dependiendo el oolong que busques. A veces se tuesta poco, se mete a hornear y se vuelve a tostar. Se produce en China y en Taiwán, principalmente.

Gran capacidad para ayudar con la quema de grasas y mejorar el metabolismo hepático, el colesterol también puede ser combatido.

Té negro

Es mucho más oxidado que el resto. No necesitas tanta experiencia para producirlo, ni ese feeling artesanal con el que se producen los demás. Lo puedes cosechar ya cuando las hojas están bien desarrolladas y las oxidas hasta que pongan negras. No hay que cuidarlo tanto.

Dada la gran capacidad astringente del té negro, puede resultar muy efectivo para combatir problemas estomacales, como por ejemplo, diarreas y otros malestares digestivos similares.

Pu-erh: es el té rojo

Este té tiene un proceso peculiar en su producción. Aunque se cosecha y marchita como los demás, su grado de oxidación es superior al del té negro y luego se tuesta. Sin embargo, el tostado no se lleva al 100%, sino hasta un 75 u 85%, para que se siga oxidando con el tiempo. Las hojas se comprimen como en ladrillos, se envuelven en papel de arroz y se almacena por cinco años. En ese tiempo, no solo se oxidó, sino que atraviesa por un proceso de fermentación.

Es una bebida muy depurativa y desintoxicante. Ayuda a limpiar la sangre y el hígado. Incluso, en ocasiones se recomienda, para personas que han estado sometidas a tratamientos médicos muy fuertes. También se dice que ayuda con ligeras depresiones y al mal humor.

La primera recomendación para acercarse al té es atreverse a probar todos y de todo. Solo así encontrarás tu favorito y entenderás cómo hay que prepararlo para disfrutarlo aún más.

Además, asegura que tomar té no significa estar peleado con el resto de las bebidas, como el café o el vino, sino que cada una tiene su momento, su compañía y el lugar adecuado.

Si buscas tomar té para llevar un estilo de vida más saludable, lo ideal es tomar de tres a cuatro tazas diarias de cualquiera de las variedades de té: blanco, verde, oolong, negro y pu-erh. Para quienes tienen problemas de sueño, es mejor dejar la última taza de té hacia la tarde; hay que evitarlo por las noches, debido a su contenido de teína.

Por las mañanas, te recomiendo iniciar con un té negro o un pu-erh, que ayuden a despertar. Estos, son los más intensos en sabor y grado de oxidación. Te harán bien para empezar tu día.

Más tarde, te sugiero continuar tus actividades durante el día con un té verde y, quizás, finalizar con un té blanco, que es el más ligero.

Cuando uno se inicia en el té, lo mejor es probarlos todos calientes y sin añadir otros ingredientes, como leche y azúcar. Más tarde, puedes ir experimentando hasta complementar tu bebida y obtener la que más te guste, sin que deje de ser un té. ¡Anímate a realizar un rico té!


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