10 pasos para ser felices



Cuántas veces nos quejamos u oímos a otros quejarse diciendo que su esposo, papá, jefe, novio, hijo, amigo, situación, problema, enfermedad, etc. no les permite ser felices. Esto se debe a que uno de los mayores deseos del hombre es ser feliz o más feliz y no sólo lo desea para uno mismo sino para todos los que ama. Por ejemplo: Si asistimos a una boda lo primero que les deseamos a los novios es felicidad.

Nuestro gran reto es descubrir cómo podemos ser felices en nuestra vida diaria. Para poder encontrar nuestra felicidad y contribuir a la del otro nos serviría mucho seguir los siguientes pasos:

1. Conoce qué es y dónde está la verdadera felicidad. Qué es lo que verdaderamente me la proporciona. Las cosas materiales no la dan, porque estas satisfacen el tener pero no el ser. La felicidad depende de nuestra interioridad y no de las cosas ni de lo externo. Por ejemplo cuando compro un coche en un principio me proporciona placer, pero este va disminuyendo con el paso del tiempo y comienzo a necesitar otra cosa. La felicidad no es sólo estar bien sino estar haciendo algo que me llene. Esta se logra con lo que me da gratificación (cuidar a un enfermo) y no con lo que me provoca placer (comer un chocolate). La verdadera felicidad está en la entrega de la persona, en el darme.

2. Llénate de sentimientos que te ayuden a ser feliz como:

    Ser agradecida por lo que soy y tengo, no vivir sufriendo por lo que no soy o no tengo. Un ejercicio que nos ayuda a ser agradecidos es escribir por lo menos una vez a la semana todo aquello que me hace feliz (personas, circunstancias, cosas, etc.)

    Ser optimista aprender a ver lo bueno y no lo malo, descubrir todo lo positivo. Alimentarme de las cosas buenas para generar buenos sentimientos. Si el combustible es bueno la energía liberada también lo será. Por ejemplo: si reconozco y me fijo en las virtudes, valores y fortalezas, es decir, veo todo lo bueno que tiene mi esposo, lo apreciaré y amaré más, sintiéndome feliz de ser su esposa.

    Tener sentido del humor, reírse aún en los problemas.

3. Evita los sentimientos que obstaculizan el ser feliz como:

    Ser rencorosa y resentida con esto sólo nos auto envenenamos, lo sano sería juzgar objetivamente la ofensa dándole su verdadero valor y responder correctamente a ella permitiendo que salga el veneno. Nadie nos puede dañar si no le damos nuestro consentimiento. Si alguien te ofendió lucha por no retener ninguna ofensa tratando de comprender por qué actuó así y buscando atenuantes a su comportamiento. Una persona resentida siente constantemente que la ofenden volviéndose rencorosa y buscando siempre venganza. Al perdonar me libero del resentimiento y del odio que sólo me lastima y no me permite abrirle la puerta la felicidad.

    Ser envidiosa, es muy difícil reconocer que lo estamos siendo, por lo general la disimulamos. La sentimos cuando el bien del otro me da tristeza, porque es algo que no soy o no tengo y deseo poseerlo. Al aceptarme tal cual soy sentiré sólo alegría ante el bien de los demás, porque tengo la capacidad de ver lo bueno del otro sin comparar. Al sentir envidia sufrimos por lo del otro y no gozamos lo propio. La envidia obstaculiza la felicidad porque fomenta la crítica, la difamación, la burla, la ironía, alegrarse del mal del otro. El envidioso sufre.

4. Conócete y acéptate tal cual eres. Valorarse reconociendo nuestras cualidades y defectos, reconociendo y disfrutando nuestros logros. Sabiendo que también fracasaré, ayudándome a reconocer mis limitaciones, aprendiendo a levantarme, adquiriendo una experiencia que me ayudará a corregir mis errores. De los fracasos se aprende. Buscando crecer diariamente nos convertimos en mejores personas. Date cuenta que eres única y muy especial.

5. Acepta que eres la única responsable de tú felicidad y que sólo la alcanzaras si te das a los otros, dejando de ser egocéntrica, adaptandote al entorno, siendo amable (fácil de amar) y no siendo conflictiva. No entregarle la llave de mi felicidad a nadie, recordar que soy yo la que abro o cierro esta puerta.


6. Sientete amado y aprende a contar con el otro.
Cuando alguien nos quiere o ama nos sentimos felices, ese amor es el que alumbra nuestro camino hacia la felicidad. Para facilitar el ser amado tenemos que decir al otro lo que sentimos, necesitamos y pensamos.

7. Sé feliz en el día a día, disfrutando lo que haces, por ejemplo: el trabajo, agradeciendo que lo tienes y puedes realizarlo. No estar buscando momentos excepcionales para ser feliz, disfrutar todos los momentos. Enfrentar todos los retos. No dejar para mañana lo que puedo hacer hoy.


8. No desesperes
, todo tiene su momento, espéralo tranquilamente, haciendo lo que te corresponde.

9. Aprende a vivir los momentos y situaciones difíciles. Pensar por qué está pasando y encontrar el para qué. Todas estas situaciones tiene una finalidad, un sentido. Buscar que el dolor no acabe conmigo si no que me haga crecer. El dolor nos hace comprensivos al sufrimiento ajeno, entendiéndolo. Mantener la esperanza que es la que nos proporciona ilusión y nos mueve. Es un gran momento para demostrar amor.

10. Forma equipo con Dios, no olvides tu origen y todo el amor que Él te tiene. Sintiendo toda la seguridad que nos da tener un padre que nos ama, protege, acompaña y comprende, todo esto nos da paz interior indispensable para vivir felices.

Practiquemos y vivamos este decálogo para encontrar nuestra tan ansiada felicidad. Busquémosla todos los días. Recordemos siempre que mi felicidad no depende de de nadie, ni de nada, sólo depende de mí mismo.


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Marisol Gómez

hablamosonoscomunicamos@hotmail.com
Blog: marisolgomezg.wordpress.com
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Casada desde hace 24 años, madre de dos hijos, creadora del blog: “El arte de vivir en Familia”.

Además de impartir cursos y talleres de comunicación positiva, comunicación familiar y matrimonio en diversas instituciones, es autora del libro “¿Hablamos o nos comunicamos?”.

Marisol Gómez es una profesional del asesoramiento familiar con un amplio sentido ético que apoya a los padres de familia en el desarrollo de su maravillosa tarea.

Es Licenciada en Administración y Finanzas con un Máster en Educación, con especialidad en Asesoramiento Educativo Familiar, por la Universidad Complutense de Madrid.