¿Cómo fortalecer la autoestima en un adolescente?



La adolescencia es una etapa de vida que comprende de los 11 a los 18 años aproximadamente. Se caracteriza por traer consigo cambios físicos, psicológicos y sociales con los cuales el adolescente comienza a vivir, sentir y comportarse como un adulto, sin embargo, hay un elemento importante que contribuye al sano desarrollo de estas áreas: El autoestima.

Este concepto lo escuchamos cotidianamente pues es utilizado como un adjetivo para describir el comportamiento de una persona, es decir, se utiliza de manera coloquial la frase “tiene baja autoestima” o “tiene una autoestima muy alta” para definir ciertos comportamientos no apropiados de un sujeto. También suele confundirse con –ego- cuando una persona demuestra una actitud ostentosa de sí misma frente a los demás, sin embargo, esta actitud nada nos dice respecto a la opinión emocional que esa persona tiene de sí misma. La Real Academia Española define autoestima como una “Valoración generalmente positiva de sí mismo”. En términos psicológicos, se puede decir que es algo más complejo en tanto que “Es la opinión emocional que cada individuo tiene de sí mismo y que involucra un conjunto de pensamientos, evaluaciones, sentimientos, percepciones y tendencias de comportamiento dirigidas hacia uno mismo, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter”.

Hoy en día es frecuente escuchar a padres de familia, maestros u orientadores interesados en saber cómo orientar a los adolescentes para que escojan qué estudiar, cómo ayudarlos a tomar decisiones, o cómo motivarlos a que incursionen en el deporte u otras actividades. A continuación, se abordarán cuatro áreas en las que es importante contribuir y fortalecer el autoestima de un adolescente.

1. Imagen corporal: Sabemos que es en la adolescencia, principalmente durante los 2 primeros años de inicio mejor conocidos como –pubertad-, donde surgen cambios físicos importantes para chicos y chicas, pues crecen sus huesos y estatura, cambia su voz, aparece vello corporal, entre otras cosas. Sin embargo, el adolescente vive esto con mucha rareza, pues desconoce su cuerpo y toma su tiempo apropiarse de él y de su sexualidad. Si tienes un hijo adolescente, lo mejor que puedes hacer en este aspecto es promover su autoaceptación y por supuesto, también es necesario que se sienta aceptado en la familia. A diferencia de los que se desarrollan muy pronto, hay otros chicos y chicas cuyo crecimiento físico y de funciones de reproducción se ve retrasado, en este sentido es importante explicarle que existen diferencias genéticas, hormonales y físicas que, en general, nos llevan a todos a tener distintos procesos físico-corporales, algunos se llevan a cabo más rápido y otros más lento pero no por ello, son menos importantes. Invítalo a que identifique las ventajas de ver primero los cambios que surgen en sus amigos o conocidos que están en esa etapa, para que él pueda tomar de ahí nuevos aprendizajes y experiencias.

2. Expresión de emociones: Identificar y expresar emociones no es una tarea fácil para un adolescente, pues constantemente se ve rodeado de presiones tanto familiares, académicas o sociales, mismas que lo llevan a guardar sus sentimientos debido a la complejidad o intensidad con la que los vive. Con frecuencia suelen polarizar muchas de sus experiencias, es decir, tal experiencia es buena o es mala, están felices o están tristes, confían o desconfían; y en este sentido es prudente explicarles y hacerles ver, dependiendo de cada circunstancia, distintos matices, soluciones y analizar qué es lo que les está pasando realmente. Por ello, es importante que en esta etapa prevalezca la comunicación y confianza como principal herramienta para la convivencia, pues sólo así comenzará a adquirir la autoconfianza necesaria para desenvolverse no sólo con la familia, sino en otros círculos sociales que sean de su interés y adquirirá mejores habilidades para la solución de conflictos.

3. Talentos e intereses: Éstos constituyen parte importante de la identidad y desarrollo de la personalidad del adolescente, pues le brinda oportunidades para tener éxito, aceptación de sus compañeros, proponerse metas y ajustar sus responsabilidades académicas con estos intereses y talentos diferentes. Por lo general, chicos y chicas buscan en el deporte un área para destacar, pero también pueden escoger entre tocar un instrumento, bailar, cantar, pintar, entre otras cosas. En este sentido es importante para ellos sentir el apoyo hacia su pasatiempo favorito, pues su entusiasmo por emprender nuevas tareas puede ser fugaz. Por último, también es importante solicitar a ellos mostrar un compromiso serio frente a la actividad escogida para que de este modo evalúen la posibilidad de tomar clases, tutorías o integrarse a algunos grupos.

4. Toma de decisiones: Para esta etapa, la mayoría de los adolescentes busca tomar sus propias decisiones desde qué vestir, con qué amistades relacionarse, aceptar la invitación de alguien a salir, hasta la tan esperada decisión de qué estudiar o iniciar-terminar un noviazgo, comenzar o no su vida sexual, entre otras cosas. En este sentido es muy importante transmitir al adolescente que, por un lado, frente a sus decisiones ahora es él quien está a cargo de las consecuencias y por otro, es muy importante que las decisiones que tome las sustente con cómo se siente y qué piensa respecto a lo que va a decidir. En esta etapa, ellos desarrollan un pensamiento reflexivo y analítico muy importante, apóyalo a que llegue a sus propias conclusiones y de cuenta de sus propios aprendizajes y experiencias.

Ahora que ya conoces las áreas más importantes para fortalecer el autoestima de un adolescente es importante tener siempre en mente que, aunque pida constantemente ser tratado como adulto, en esta etapa aún requieren del apoyo de sus padres y otros adultos para el desarrollo de nuevas habilidades y sobre todo, de una sana autoestima.


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Psic. María Macías

Psicóloga clínica egresada de la Universidad de las Américas con especialidad en Psicoanálisis Infantil y Adolescente.
Desde 2010 ha impartido talleres y pláticas en el contexto laboral, escolar y comunitario, actualmente da atención particular a niños, adolescentes y adultos.

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