¡Pon pausa! Y disfruta el placer de comer

Haciendo tiempo en el día para sentarte a la mesa a comer adecuadamente puede ser difícil y complicado en un mundo que te exige trabajar, cuidar de los niños, pagar las cuentas y demás.



Pausar antes de comer y verdaderamente conectarte con tu cuerpo y con lo que estás comiendo puede hacer una diferencia en la cantidad de comida que consumes. Algunas investigaciones han demostrado que disminuir la velocidad en la que comes y realmente poner atención a tus sensaciones internas de hambre y saciedad ayuda a controlar la forma en que comes y empiezas el proceso de digestión.

En la era del internet, la televisión, los video juegos y el celular, es difícil desconectarse y realmente estar enfocados en lo que hacemos, especialmente a la hora de comer. Sin embargo, desconectarte puede ayudarte a estar más conectada con tu cuerpo a la hora de comer y reconocer las señales internas de hambre y saciedad que te indican cuándo comer más y cuándo es importante parar de comer. Al participar en actividades distintas durante la hora de comer, tu cerebro no se centra en las señales que se envían desde tu estómago y es muy fácil comer en exceso al no estar realmente prestándole atención a tu cuerpo y cómo se siente con cada bocado que te comes. Estás comiendo mecánicamente. Cuando todo lo que estás haciendo es poner la comida en tu boca, masticar y tragar, tu cerebro no tiene otra alternativa que escuchar a tu cuerpo.

Algunas investigaciones han demostrado que el simple acto de oler la comida durante unos minutos y observar detenidamente lo que te vas a comer antes de empezar, puede iniciar el proceso fisiológico de la sensación de satisfacción incluso antes de haber tomado el primer bocado. Estos resultados tienen implicaciones prometedoras para la pérdida de peso y el control de la obesidad.

Las comidas son una buena pausa en el día para conectarte contigo misma, tomar un respiro, disfrutar de un momento agradable y sentir que cuidas de ti misma. Tu ejemplo también enseñará hábitos de alimentación a tus hijos y será más probable que ellos aprendan la importancia de una buena alimentación y el balance. Todo no puede ser “correr y hacer”, es importante “pausar y ser”.

¡Los horarios de las comidas te ofrecen esta oportunidad!

Una de las razones más importantes para hacer tiempo para comer está relacionada a los niveles de azúcar en la sangre. Cuando comes, tu cuerpo descompone la comida y algunos nutrientes de los alimentos que ingeriste se almacenan en forma de grasa, mientras que otras partes del mismo pasan a la corriente sanguínea como el azúcar y trabajan para proporcionarte energía durante todo el día. Cuando no te das tiempo para comer tus comidas y alimentarte bien, los niveles de azúcar en la sangre se reducen drásticamente haciendo no solo que te sientas débil y cansado, sino también causando estragos en la insulina de tu cuerpo, tu energía y tu ánimo. No estar comprometida con tus comidas puede ponerte en riesgo al desarrollo de hipoglicemia y diabetes en el futuro.

Apaga y desenchúfate pues como ves los beneficios son muchos. Las comidas deben ser sólo eso – la hora de comer. No tiempo para enviar textos, navegar en internet o ver televisión. Esta puede ser una tarea muy difícil si estás comiendo sola, especialmente si estás en público. Sin embargo, hay que probarlo. Establece como meta para ti misma desconectarte durante tus comidas durante los próximos 3 días y nota la diferencia en la cantidad que comes, cómo te sientes al comer y lo relajada (o no) que te sientes después de las comidas.


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