¿Por qué los hombres le temen al matrimonio?

Casarse es una decisión que en la mayoría de los casos genera un temor natural. Hay quienes lo consideran un paso difícil de dar que prefieren posponerlo. Sin embargo, hay razones científicas del por qué los hombres temen al matrimonio.



Los hombres le temen tanto al matrimonio, como las mujeres le temen a la soltería; es verdad, que hoy en día las nuevas generaciones de mujeres y –no tan nuevas- ya no sujetan su realización personal a la concreción del matrimonio; y muchos hombres “modernos” ven en el matrimonio un nuevo escenario en dónde compartir vivencias con la pareja. Los tiempos han cambiado y las mentes también; pero de todas formas quedan algunos resabios de creencias obsoletas.

Los hombres suelen sentir resistencia al compromiso por el mensaje que han recibido de niños por parte de la familia y la sociedad. Si te alejas un poco del mundo y observas, advertirás que se nos enseña que uno al crecer deberá buscar una pareja, ponerse de novios, y al tiempo casarse; para luego tener hijos. Una esposa e hijos, implica mayor trabajo, generar más recursos, se incrementan las obligaciones, y se disminuyen los placeres, los hobbies, los tiempos. El momento de encuentro con los amigos, las cervezas después de la oficina, las salidas nocturnas, se disfuman con el humo de un cigarrillo tras la reja de una prisión “cómoda”, nuestra casa.

Vendida la felicidad eterna de esta forma, creo que hay pocos compradores, algunos impulsivos, y otros que compran porque no saben decir NO; pero la felicidad así expuesta, es una mala prensa; a la que muchos hombres se niegan, pues ven en ella truncar su libertad.

El matrimonio aparece como un monstruo que pretende arrebatarse del “hombre” lo mejor de ese hombre.

Esas creencias de “prisión” de “verse privado de algo” son las interpretaciones que hacen que los hombres teman al matrimonio. En muchos de ellos hay un gran rasgo de inmadurez, pues deben aprender que con el transcurrir del tiempo, muchas cosas de las que hacían ya no podrán hacer, que son las etapas de la vida que van muriendo, y deberían aceptar esas pérdidas. Pero también hay mucho de cultural; cuando se le pone en sus hombros el peso y la satisfacción de toda una familia.
Aunque también existen razones científicas del por qué los hombres temen al matrimonio.

1. Presión económica. Tina Tessina, escritora y psicoterapeuta de California, Estados Unidos, afirma que la mayoría de los hombres tienen como prioridad asegurarse un futuro económico sólido y después piensan en formar una familia.

2. Zona de confort. Gabriela Soberanis Madrid, consultora y coaching para el éxito, confirma que este estado es una falsa ilusión que se puede confundir con bienestar, en el cual se pierde mucho por temor a hacer cosas nuevas y desconocer que los cambios pueden llevar a experiencias liberadoras y gratificantes.

3. Síndrome de Peter Pan. La psicóloga Carola Medrano afirma que esta es una señal de que los hombres no quieren crecer, son inmaduros sociales, emocional y psicológicamente. Ellos se resisten al compromiso, a tener proyectos en pareja y a ser padres.

4. Pérdida de la libertad. Para el psicólogo Gonzalo Elías “es el engaño inconsciente en el que caen los hombres al creer que comprometerse les va a quitar libertad. Piensan que ese compromiso les va a quitar otras cosas que disfrutan en su vida, al contrario, pueden tener libertad y una vida feliz si están preparados y trabajan en la relación

5. Temor al divorcio. Ellos “temen al fracaso, ya que cada vez es más común que los matrimonios fracasen, por eso muchos prefieren no comprometerse y se toman más tiempo para sentirse listos, afirma el psicólogo Gonzalo Elías.

6. Miedo. Marta Brancatisano, en su libro La gran aventura: Una apología del matrimonio, dice que el miedo es la razón por la que los hombres le temen al matrimonio. Esta señal está acompañada del egoísmo ya que la tendencia es “que el otro gire en torno a mí, mientras yo hago muchas otras cosas”.

7. Hay alguien más. Si acaba de salir de una relación o se siente atraído por alguien más, hará todo lo posible para no comprometerse, afirma la psicóloga Ingrid Saavedra.

Para poder comprender mejor este temor, creo que las mujeres deberíamos hablar abiertamente con nuestras parejas, y preguntarles, ¿qué les pasa con el compromiso? ¿Qué sienten frente a la idea de casarse y sobre todo “para toda la vida? ¿Cuáles son las fantasías que esas palabras despiertan en sus psiquis?

En nuestra actualidad existen muchas formas de “formalizar” sin llegar al matrimonio, tal vez no sea una opción para ti; pero si tú quieres y él no quiere, tal vez pueden negociar una nueva forma de estar juntos.


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