Niños sin kilos extras



Los padres tienen gran influencia en la salud de sus hijos, no sólo para prevenir, sino también, para revertir y tratar enfermedades, por eso, en el caso de niños y adolescentes con obesidad, resulta fundamental que los padres se involucren en el tratamiento para enfrentar con éxito su problema de salud y ayudar a superarlo.

Establece medidas preventivas (como las siguientes) y evita esta situación:

-Elabora para tus hijos alimentos y colaciones sanas. En casa, es preferible no tener caramelos, papas fritas ni refrescos.

-Está demostrado que los niños comen más cuando les sirven porciones más grandes. Es mejor servirles pequeñas cantidades aunque luego pidan más.

-Tener comidas regulares asegura al niño el alimento cuando sienta apetito, lo cual reduce la posibilidad de que se atiborre.

-Todas las bebidas y comidas deben consumirse en la mesa y no frente al televisor o la PC. Cuando los niños tienen sed, es mejor darles agua, leche o jugos de fruta naturales.

-Un permiso de algo dulce o grasoso de vez en cuando está bien si la cantidad es razonable.

-Enfocarse en la salud y dejar a un lado la estética puede ser más motivante para los hijos, así como también, centrarse en lo positivo de cambiar y no en lo negativo de no hacerlo, es más fructífero en su tratamiento

-Elogiar a los hijos ante cambios de conductas positivos, por ejemplo, cuando comen más verduras, cuando reducen la ingesta de chucherías o cuando reducen las horas de tele.

-Acompañar a los hijos es lo más apropiado y debe hacerse en todos sus aspectos, ya sea para salir a caminar, para compartir una comida en familia, para escucharlos cuando necesiten hablar o bien, organizando sus comidas y seleccionando buenos alimentos para ellos.

-Ser el ejemplo y modificar malos hábitos junto a los hijos también es fundamental para que el niño no se sienta “ajeno” o “diferente”, pues todos nos beneficiaremos de movernos más y comer mejor.

Para colaborar al respecto, los padres deben saber que actuar como controladores de sus hijos e imponer medidas así como prohibir determinadas comidas no colabora en el tratamiento de la obesidad.

Éstos consejos pueden ayudar a los padres de niños y adolescentes obesos a ubicarse en la posición de facilitadores de un tratamiento para cuidar de la salud de sus hijos, que en definitivamente, es lo que deseamos cuando se trata de seres queridos.


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