Desodorante o antitranspirante ¿Cual es el mejor?

Es muy importante conocer algunas diferencias que existen entre un desodorante y un antitranspirante. Aunque muchas personas los suelen confundir, creyendo que son lo mismo, ambos productos tienen algunas diferencias.



Los antitranspirantes y los desodorantes son productos de higiene personal diseñados para controlar la transpiración y el olor corporal. Los antitranspirantes y los desodorantes contienen ingredientes que controlan la transpiración y el olor corporal de forma segura y efectiva. Pueden conseguirse con facilidad en el mercado como aerosol, en barra, crema o a bolilla.

Desodorante: los desodorantes sirven principalmente para eliminar el mal olor que produce la sudoración. Por lo tanto, estos productos no están diseñados para evitar que sudemos, sino que únicamente evitarán que tengamos mal olor cuando eso sucede. La mayoría de ellos están hechos de una fragancia combinada con alcohol, además de que su efectividad es de unas doce horas. Este tipo de productos pueden ser fácilmente asimilados por el cuerpo.

Antitranspirante: como su nombre lo indica, este tipo de productos, al contrario que un desodorante, tienen la finalidad de evitar la sudoración. Esto es posible gracias a que crea un tapón en las glándulas que secretan el sudor, generalmente con pequeñas cantidades de sales de aluminio. La efectividad de un antitranspirante es mucho mayor a la de un desodorante, además de que tienen un efecto antibacteriano mayor. Sin embargo, no es recomendable aplicarlo en algunas partes del cuerpo ya que puede tapar los poros.

¿Qué ingredientes tienen los antitranspirantes y los desodorantes?

Los antitranspirantes y los desodorantes contienen diversos ingredientes para minimizar la transpiración y ayudar a que las personas se sientan frescas y que huelan bien.

Alcohol
El alcohol es un ingrediente que está presente en algunos productos a bolilla, en aerosol y en gel. Los principios activos de los antitranspirantes y los desodorantes a menudo se disuelven en alcohol, ya que este se seca con rapidez una vez que se aplica en la piel y proporciona una sensación inmediata de frescura.

Sales de aluminio
Las sales de aluminio son el principio activo en los antitranspirantes. Actúan para reducir el flujo de transpiración de la glándula sudorípara a la superficie de la piel. Es muy probable que los productos en aerosol o a bolilla contengan clorhidrato de aluminio, mientras que es más probable que las barras, los geles y otros productos sólidos contengan una sal de aluminio llamada Tetraclorohidrex de Aluminio Zirconio. Estas sales ofrecen un medio seguro y efectivo para controlar el sudor.

El cloruro de aluminio es una sal de aluminio fuerte que se utiliza para tratar a las personas con hiperhidrosis leve a moderada o transpiración excesiva. Puede producirse inflamación de la piel como un efecto secundario, pero se puede controlar si se siguen las instrucciones del producto con cuidado y se usa un emoliente para proteger la superficie de la piel.

Por lo tanto, aquellas personas cuya producción de sudor no sea tanta, además de que su olor no es fuerte, pueden optar fácilmente por un desodorante. Él les ayudará únicamente a evitar los malos olores, gracias a que la cantidad de sudor no es excesiva.

Por el contrario, las personas que sudan mucho deberían elegir un antitranspirante. De esta forma disminuirán sensiblemente la cantidad de sudor, además de que evitarán los malos olores. Evidentemente, en estos casos un desodorante no sería una muy buena idea ya que, además de no evitar los malos olores, su producción de sudor sería siendo la misma.

Sin embargo, los expertos consideran que lo mejor es elegir un desodorante que combine una acción antitranspirante. De esta manera obtendremos lo mejor de ambos productos: por un lado disfrazaremos los malos olores con una agradable fragancia; por el otro lado, disminuiremos la cantidad de sudor, sobre todo si lo producimos en exceso.


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