Alimentos con propiedad antibacteriana

Los alimentos antibacteriales son productos naturales con propiedades antibióticas – es decir, que ayudan a combatir infecciones y a preservar la bacteria buena que vive en nuestro organismo.



Estos alimentos antibacterianos no reemplazan el cuidado médico pero pueden complementar un tratamiento (consulte con su doctor primero) o usarse de forma preventiva para mantener al sistema inmune trabajando adecuadamente.

Algunos de estos productos antibacteriales se pueden usar tópicamente y otros actúan mejor si se consumen.

Ajo: Es quizás el remedio natural con mayores propiedades medicinales demostradas experimentalmente. El ajo tiene propiedades antimicrobianas ya que ayuda a combatir un buen número de bacterias además de virus y hongos. La acción antibacteriana del ajo es debida a la Alicina. La Alicina, además de incrementar las defensas del organismo, también es útil para preservar la inocuidad de otros alimentos o de comidas específicas.

Miel: Las investigaciones que se llevaron a cabo sobre la miel sugieren que la miel ayuda en la curación y la esterilización de las heridas y úlceras, y en el crecimiento de nueva piel. Además, tiene muchas propiedades antibacterianas y antimicrobianas. La razón de ello es la combinación única de propiedades que tiene la miel. La miel es alta en azúcares, baja en proteínas y muy ácidas. Estos factores se combinan para hacer de la miel libre de contaminantes en sí y ayudarla a matar a los contaminantes que entra en contacto con ella. El principal agente antibacteriano en la miel es el peróxido de hidrógeno.

Jengibre: Elimina las bacterias sin afectar los microorganismos propios de la flora intestinal. Por otra parte, por sus propiedades digestivas, es eficaz para los tratamientos de la indigestión, los gases, la hinchazón y todos los síntomas generales asociados al síndrome del colon irritable. Es decir es un alimento muy poderoso en el combate de úlceras y gastroenteritis.

Romero: Se ha comprobado que el romero inhibe la formación de bacterias peligrosas en casos de intoxicación por alimentos en mal estado (Para esto se recomienda tomar una Infusión). Se utiliza contra la flatulencia, halitosis, vértigos, apoplejías, catarro crónico, asma e ictericia. Cuando se aplica tópicamente sobre la piel (linimentos, pomadas o lociones, etc.), es cicatrizante, analgésico y para las afecciones del cuero cabelludo.

Tomillo: Excelente como condimento, es antiséptico, diurético, antiespasmódico y sudorífico. Es eficaz contra todo tipo de infecciones del aparato digestivo y urinario, y como activa ligeramente la secreción de saliva y jugo gástrico, facilita la digestión, también es eficaz en las afecciones de las vías respiratorias. Se utiliza el tomillo en infusión, decocción o esencia.

Está indicado para problemas dérmicos, se han comprobado sus propiedades antibacterianas y antifúngicas, incluso contra forúnculos y dermatitis. Como cicatrizante, antiséptica externa, contra forúnculos, infecciones dérmicas y para repeler insectos, se la emplea en forma de baños, lavados y bálsamos.

Cebolla: Por su contenido en compuestos ricos en azufre La cebolla sirve para tratar procesos infecciosos del aparato respiratorio -tos, catarro, resfrío, gripe, bronquitis- .El componente con propiedades bactericidas y fungicidas es su aceite esencial, que contiene una sustancia volátil llamada alilo.

Cilantro: El cilantro, que en la herboristería tradicional latinoamericana se usa para evitar las infecciones de heridas, también mata la peligrosa bacteria de la salmonella, que causa intoxicaciones alimentarias. Según un estudio divulgado.

Equinacea: Actualmente las propiedades terapéuticas de esta planta son documentadas científicamente aconsejándose su uso como antibacteriano, inmunoestimulante, y para combatir todas aquellas enfermedades de tipo invernal, así como en la cura de procesos infecciosos ya sean estos sistémicos o superficiales. Tiene propiedades altamente antimicrobianas en contra de bacterias, hongos y virus. Fortalece el sistema inmunológico aumentando los glóbulos blancos. La Equinacea posee la capacidad de reforzar todo el sistema inmunológico. La importancia de este fortalecimiento radica en una mayor resistencia a todos los agentes externos que nos agredan como: virus, bacterias, sustancias toxicas y diferentes bacilos. La Equinacea pude usarse tanto internamente como externamente. Para el uso interno existen en el mercado muchas marcas de este producto y se usan para: gripes y resfriados; faringitis y anginas; bronquitis; sinusitis; infecciones del aparato reproductor; otitis; orzuelos y afecciones del aparato digestivo. Para el uso externo se extrae zumo fresco de la planta o se aplica la tintura para problemas de la piel.


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