Beneficios de tomar la siesta

Olvídate de sentirte débil, divagar y perder el tiempo. Siempre es buena ocasión para adoptar el hábito de tomar siestas y mejorar nuestra calidad de vida.



¿Cuáles son las formas más idóneas para tomar una siesta? Dormir la siesta puede ser visto como un reinicio rápido o impulso para el cerebro. Piensa en cuando el equipo está empezando a funcionar despacio y las cosas no están respondiendo a la altura, después de apagar todo y hacer un reinicio, las cosas vuelven a la velocidad. El cerebro es muy similar, a medida que la siesta, incluso por períodos muy cortos de tiempo, los beneficios se pueden ver en una serie de áreas.

Los expertos del sueño sugieren que tomar una siesta de 10 a 20 minutos, puede darte una rápida ráfaga de alteridad y la claridad mental cuando no tienes mucho tiempo. Esto puede ser usado durante todo el día, por la noche, antes de que algo importante o justo antes de que estén tratando de vencer al jefe final de un juego de video que han estado jugando muy bien por la noche y sabes que necesitas rapidez extra.

Un pequeño descanso sirve para recuperar energías, estar de mejor ánimo y “salir a conquistar el mundo”, por ello es que algunas empresas de la talla de Google, Nike, AOL o The New York Times les dan un espacio a sus empleados para que puedan dormir la siesta en la oficina. Disponen para ello de un cuarto con sillones o hasta camas donde descansar un rato.

Después de la comida, tenemos más ganas de dormir y eso es inevitable por más de que tomes tres tazas de café. Las dos fases de cansancio que atraviesa el cuerpo se desarrollan entre la 1 y las 3 de la tarde y entre las 2 y las 4 de la madrugada. Aunque te saltees esa comida (algo que no es aconsejable), el cuerpo disminuirá en esas franjas horarias sus niveles de atención y alerta. Si luego de comer sientes que tus ojos se cierran y que no puedes concentrarte, es porque además, la mayor cantidad de actividad está enfocada en tu estómago para hacer la digestión.

Según un estudio de la NASA, una siesta de 26 minutos (ni uno más ni uno menos) es capaz de aumentar hasta un 35% tu rendimiento y un 55% tu nivel de alerta al despertar.

Aunque intentes dormir y no puedas, no te levantes y sigas con tus actividades. El sólo hecho de recostarte y cerrar los ojos ya es benéfico para ti, ya que disminuye la presión, los nervios y la ansiedad.

Una investigación afirmó que dormir la siesta después del mediodía te quita un 30% de probabilidades de morir por alguna enfermedad del corazón. Esto se debe a que disminuye la presión arterial y desacelera los latidos.

Por otra parte, la gran mayoría de los mamíferos (como los humanos) duermen en diferentes períodos cortos cada día. Las personas luchamos contra la naturaleza al no dormir la siesta, por ello es que estamos tan cansados por la tarde y la noche, nos cuesta enfocarnos y prestar atención, nos volvemos más irascibles, y experimentamos un gran deseo por ir a acostarnos.

    • Si tomas una siesta de 10 a 20 minutos elevarás tus niveles de energía y estarás más alerta, ya que no llegarás a un sueño profundo. Es más fácil que te despiertes sin sentirte somnoliento.

    • Si tomas una siesta de 30 minutos, al despertar te sentirás con una sensación de embotamiento, parecida a la de la resaca. Estos efectos duran sólo media hora más, antes de que empieces a experimentar el descanso.

    • Si tomas una siesta de 60 minutos mejorarás la memoria y procesarás más cantidad de información, ya que implica un sueño profundo. Al despertar necesitarás más tiempo para despabilarte y volver a tus actividades.

    • Si tomas una siesta de 90 minutos realizarás el ciclo completo del sueño, incluyendo el movimiento ocular rápido (REM por sus siglas en inglés), también podrás soñar. Esto es muy bueno para la memoria, para la creatividad y para las respuestas emocionales.


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