¿Lavamos y desinfectamos correctamente, las hierbas frescas, frutas y verduras?



Por lo general las frutas y verduras se consumen crudas y esto implica un mayor riesgo para la salud, es por eso que resulta muy importante aprender a lavar y desinfectar muy bien este tipo de alimentos, con el fin de disminuir notablemente el riesgo de sus diferentes contaminantes, Las siguientes son las instrucciones para evitarlo:

HIERBAS FRESCAS

Protégelas de aplastarse ya que esto disminuye su calidad y se pueden desarrollar microorganismos. Lo ideal es colocarlas en un frasco dentro del refrigerador, a manera de florero y con los tallos o raíces en agua, pues esto evita que las hojas se pongan negras y babosas, indicativo de la presencia de microorganismos nocivos.

Lava hoja por hoja y desinfecta. Nunca piques antes de lavar.

Si te sobran, ponlas a secar sobre una charola recubierta con papel absorbente al sol, así las podrás utilizar posteriormente en forma deshidratada.

Si las hierbas pierden textura y apariencia crujiente, no las tires; remójalas en agua con hielo por un par de horas, verás que recuperan su turgencia.

ERRORES FRECUENTES

    -Envolver en película auto-adherente de plástico. Esto disminuye su calidad y favorece el desarrollo de microbios.

    -Colocar en el cajón del refrigerador donde otras verduras más pesadas, las pueden aplastar.

    -Dejarlas en la bolsa de plástico donde se compraron y refrigerar. Esto favorece el sudado de las hierbas y la proliferación de microorganismos, además se favorece la pérdida de humedad y de textura.

FRUTAS Y VERDURAS FRESCAS

Siempre lava y desinfecta, aunque las vayas a cocinar. Usa detergente y fibra. Lava hoja por hoja tallando toda la superficie, luego desinfecta por 15 minutos siguiendo las instrucciones del desinfectante de tu preferencia. Una opción orgánica y con dosificador es la cidronela.

Entre menos manipules, cortes, cocines o las guardes, más alto será su valor nutrimental, pues algunas vitaminas se pierden fácilmente durante el remojo, el calentamiento y la manipulación.

Utiliza poco agua para cocerlas, porque algunas vitaminas, al ser hidrosolubles, se pierden. Prefiere cocerlas al vapor, asarlas o saltearlas en un sartén con muy poca grasa, jugo, fondo o salsa agridulce.

ERRORES FRECUENTES

    -Guardar las sucias junto con las que ya desinfectaste, en el mismo cajón del refrigerador.

    -Usar tablas de madera para picar. Esto es un material muy poroso que guarda residuos y es susceptible a la contaminación; prefiere las de plástico o carbonato de calcio (y no uses la misma tabla para todos los alimentos).

    -Cocer las verduras partiendo de agua fría. Siempre hay que calentar primero el agua y cuando suelte el hervor, agregarlas.

    -Sobrecocerlas. La idea es que queden “al dente”, es decir, crujientes y firmes, pero masticables. Si la puedes triturar con un tenedor, está sobrecocida.

    -Dejar que las verduras se sigan exponiendo al calor después de haberlas cocido. Cuando termines la cocción, sumerge la olla completa, se trata de una preparación caldosa, o sólo las verduras, en agua fría con hielo. Esto es una forma de proteger los nutrimentos y lograr una buena textura.

    – Si vas a volver a cocinar verduras o frutas, por ejemplo, como cuando las gratinas, cocerlas en el mismo tiempo. Déjalas más crudas, pues volverán a exponerse al calor.


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