¡Amarnos como ellos!



Hace algunas semanas durante del taller que impartía, se me acercó un matrimonio con tan sólo dos años de casados, que esperaban la llegada de su primer hijo. Me preguntaron: ¿Qué nos recomiendas hacer para seguir teniendo la ilusión y amor que sentimos en este momento? Porque a veces nos sentimos poco esperanzados al ver cada vez más matrimonios que se separan o se divorcian.

Me contaron que durante la planeación de su boda vieron a una pareja de ancianitos entrando al cine tomados de la mano que se veían muy enamorados. Les dio mucho gusto verlos y entre ellos comentaron que lo que más desearían para su vida conyugal es llegar a esa misma edad amándose como ellos.

Lo primero que les dije es que me daba mucho gusto saber que ambos querían amarse toda la vida, lo cual es un gran comienzo, el paso más importante. Porque al ser el amor un acto de la voluntad lo principal es “querer quererte”. Es muy importante que no olviden nunca ese objetivo y que trabajen todos los días para conseguirlo. No importando los obstáculos o desviaciones que se les presentarán en la vida. Que sigan teniendo así de claro a dónde quieren llegar, que guarden la imagen de esa pareja de ancianos que tanto los motivó.

Además les di algunos consejos que les podrían ayudar a alcanzar su objetivo, haciendo crecer su amor:

En el matrimonio es imposible no ofender o lastimar al otro; pero para no guardar resentimientos en la relación es necesario perdonar, es decir, borrón y cuenta nueva. El no olvidar es el semillero de todos los rencores en la relación y el peor veneno para el amor.

Esfuércense por no sacar a la luz los pequeños o grandes errores, defectos, fracasos u ofensas que han vivido juntos. Recordarlos o echarlos en cara lo único que logrará será dañar, herir o recordar todo lo negativo que ha tenido su convivencia, esto sólo destruirá y les impedirá ver el camino hacia adelante, atrapándolos en el pasado y complicando la relación.

Respétense siempre con las palabras, gestos y tratos o acciones. Demostrando todo el aprecio que se tienen.

Conócete bien a ti mismo para poder convivir con tu cónyuge. Conocer las características propias ayuda a identificar cuáles de ellas dificultan la convivencia o cuáles me ayudan a cambiar lo que pueda estar estorbando en la relación.

La relación se construye teniendo proyectos e ilusiones, es decir, buscar tener objetivos y motivos para seguir juntos. Darle sentido a la relación y convivencia.

Saber cuándo debo hablar y aprender a callar cuando sea necesario para no tener discusiones o peleas innecesarias. En ellas lo que se busca es vencer como sea sin razonar, usando la fuerza o la descalificación.

Llevar una vida sexual positiva y sana, comunicando lo que se siente, lo que se necesita, lo que gusta y lo que no.

Luchar por alisar los problemas de convivencia. Detectar primero qué es lo que dificulta la relación, analizar las causas y qué caminos tomar para terminar con esas dificultades. Ver qué puede hacer o dejar de hacer cada uno para mejorar la convivencia.

Aprender a escucharse, a dialogar y a comunicarse, con estas herramientas podrán superar las dificultades. Además tendrán grandes y bellos momentos juntos.

No olvidar que la vida conyugal tiene luces y sombras. Si tienen los pies en la tierra disfrutarán de los buenos momentos para tener fuerzas para hacer frente a los malos.

Evitar hacer críticas del otro, centrar la atención en todo lo malo que hace la pareja, dramatizar o quitarle toda la importancia a lo que a tu pareja considera importante, hablar mal o peyorativamente de tu cónyuge. En pocas palabras no dejar entrar a la relación todo aquello que dañe o dé una imagen negativa de la pareja, haciendo que se vuelva algo que ya no se quiere amar.

• Procurar tener un tiempo especial para agradar a la pareja, por lo menos una vez al mes. Planearlo, hablar de lo que le gustaría para ese día. Esto recarga las pilas de la relación y ayuda a no centrarse en lo negativo, haciéndose la vida más agradable.

No olviden vivir con sentido de humor, encontrando todo lo divertido y positivo de la vida, eso ayudará a no dramatizar las situaciones. Aprendan a reírse juntos. Es un gran recurso para evitar fuertes enfrentamientos.

Para amarse hasta que la muerte los separe tienen que demostrar su amor todos los días, cuidando los pequeños detalles, superando los obstáculos juntos y sobre todo no perder nunca de vista su objetivo. Recuerden que no importa cómo este el camino, que si cuidan y cultivan el amor cruzaran juntos la meta.


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Marisol Gómez

hablamosonoscomunicamos@hotmail.com
Blog: marisolgomezg.wordpress.com
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Casada desde hace 24 años, madre de dos hijos, creadora del blog: “El arte de vivir en Familia”.

Además de impartir cursos y talleres de comunicación positiva, comunicación familiar y matrimonio en diversas instituciones, es autora del libro “¿Hablamos o nos comunicamos?”.

Marisol Gómez es una profesional del asesoramiento familiar con un amplio sentido ético que apoya a los padres de familia en el desarrollo de su maravillosa tarea.

Es Licenciada en Administración y Finanzas con un Máster en Educación, con especialidad en Asesoramiento Educativo Familiar, por la Universidad Complutense de Madrid.