Cabello débil… ¡Nunca más!

Tener un cabello débil puede acabar derivando en la aparición de alopecia, pérdida de brillo y aspecto desnaturalizado.



Las mascarillas capilares son una pieza clave en la rutina de cuidado de nuestro cabello, principalmente si necesitamos una dosis extra de hidratación o reparar el daño causado por el paso del tiempo, unos malos hábitos o por agentes externos.

Otro cuidado importante para no tener un cabello débil es la temperatura del agua con el que nos lavamos el cabello es muy importante. Si elegimos una temperatura muy alta, no solo estaremos dañando nuestras fibras capilares, haciendo que tras la ducha nuestro cabello esté mucho más encrespado y sin brillo.

El último enjuague antes de salir de la ducha has de hacerlo con agua fría, para que tu cabello gane en salud, brillo y vitalidad.

Mascarilla casera para fortalecer el cabello

    – Batimos el huevo en un recipiente y le añadimos una cucharada de aceite de oliva y otras dos de miel. Removemos hasta formar una pasta homogénea.

    – Nos aplicamos esta mascarilla sobre el cabello frotando con las yemas de los dedos, como si de cualquier shampoo normal se tratase.

    – Sin enjuagar, nos cubrimos la cabeza con una toalla o gorro de baño previamente humedecido y dejamos actuar durante unos 30-40 minutos.

    – Pasado este tiempo, nos enjuagamos con abundante agua y nos lavamos con nuestro shampoo de diario.


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