Perdonar, hacer las paces con tu pasado



Si esas situaciones y a esas personas no las hemos perdonado, el sufrimiento puede llegar a nuestro presente tan vivo, tan crudo, tan real como el mismo día que lo vivimos.

Y no es, necesariamente que seamos personas rencorosas, o que nos neguemos a olvidar, sino que simplemente no nos hemos propuesto hacerlo.

Si a pesar de creer que has perdonado, cada cierto tiempo te vienen a la memoria situaciones de este tipo, que te llenan de rencor, de odio y de dolores antiguos, te sugiero que hagas este ejercicio que te planteo a continuación. Recuerda que perdonar no es olvidar, pero si no lo hacemos, viviremos envenenados y reviviendo esos malos momentos por el resto de nuestras vidas.

Te propongo perdonar escribiendo

Sí, quiero que busques una hoja y pongas los nombres de aquellos que te hicieron sentir mal, de aquellos que ahora te siguen viniendo a la mente, de aquellos que aún llevas cargados a la espalda en tu mochila.

Y escribe (por ejemplo)

    Juan, te perdono por haberme llamado gordo toda mi infancia.

    Alejandro, te perdono por haberme robado a la novia en 5 grado.

    Señorita María, le perdono por haberme dicho que no servía para nada.

    Mamá, te perdono por haber fallecido.

Todo lo que quieras sacarte de encima, lo escribes en esa hoja. Tómate todo el tiempo que necesites. Y después vuelve a leer las oraciones de perdón que has escrito, mientas te imaginas a cada uno, en una foto delante tuyo. Ahora esa foto, con esa persona perdonada, envíala mentalmente al pasado, mándala para atrás, para ya no volver a verla, que la foto quede a tus espaldas.

Nada de lo que pienses ahora, ningún sentimiento de los que continúes cargando, te sirve en tu presente, y menos aún, lo necesitas para tu futuro. Al perdonar haces las paces con el pasado. Aceptas que hay cosas que no salieron bien, que no ocurrieron como tu esperabas, pero que ya forman parte de un pasado que no quieres volver a revivir cada día. Con ese ejercicio de escritura y con la visualización de las fotos pasando hacia atrás en tu vida, te aseguras que ninguna de esas situaciones sea algo recurrente en tu momento actual. Ahora tú eres quien elige ser feliz, vivir feliz, vivir sin rencor y esto, nadie puede impedírtelo. Nadie. Nadie. Nadie.

Ten presente que al recordar ciertas situaciones, puedes volver a revivir ese dolor. Aléjalo de tu mente diciendo: Esto no está ocurriendo ahora, es una emoción del pasado y yo elijo superarla ahora mismo, elijo verla lejos sin sufrirla

Fuente: www.quierovivirmejor.com


Tu preferencia es nuestra principal motivación, si te gustó esta nota, ayúdanos a compartirla


Redacción