Alimentos que te pueden producir más hambre

¿Tienes ganas de comer? ¿Qué pasa si lo que ingieres te produce aún más apetito? Este fenómeno es más común de lo que crees.



Los alimentos altamente procesados o altos en carbohidratos a los que por lo general acudimos cuando estamos estresados, con poco tiempo o simplemente con mucha hambre, hacen que suban los niveles de insulina en la sangre, causando que sintamos hambre nuevamente, incluso si comimos recién.

Y mientras más familiarizada estés con este tipo de alimentos como jugos, bebidas, galletas y pasteles, también existen otras cosas que son opciones “saludables” pero que también pueden hacer que tu sistema se desequilibre.

Jugo

Hoy hacer jugos es muy popular, pero estas bebidas que parecer ser saludables contienen toda la azúcar y nada de la fibra original, dado que ésta se queda en la pulpa. Lo anterior significa que tomarte un vaso de jugo puede aumentar dramáticamente tus niveles de insulina en la sangre y luego hacerlos bajar con igual intensidad. Según Mitzi Dulan, autora de “The Pinterest Diet” (“La Dieta de Pinterest”), lo anterior sería lo que causa la sensación de hambre. La mejor opción es preparar un smoothie, usando la fruta entera y añadir una porción de polvo proteico o una cucharada de mantequilla de frutos secos para ayudar a balancear el azúcar y aumentar la sensación de saciedad (y sólo para estar seguros, aléjate de los helados o sorbetes llenos de azúcar).

Snacks Salados

La razón por la que usualmente quieres comer algo con azúcar luego de comer algo salado, tiene que ver con el hecho que en general estos snacks están compuestos de carbohidratos simples de rápida absorción. Lo anterior genera aumentos y bajas rápidas en los niveles de insulina. Al mismo tiempo, debido a que tus papilas gustativas y cerebro asocian los comidas de rápida absorción con lo dulce, es común que sientas ganas de comer este tipo de alimentos una vez que terminas con lo otro. Incluso se ha descubierto que existe un fenómeno llamado saciedad especifica sensorial, lo que significa que podrías comerte una bolsa de papas fritas entera y llenar tu ‘estómago salado’, mientras que tu “estómago dulce” seguiría vacía. Por lo tanto, si vas a comer así prepárate para tener que comer por dos.

Sushi

Quizás crees que al comer sushi estás aprovechando de comer todos esos productos marinos que te hacen bien, pero la verdad es que estás ingiriendo más arroz que nada, comenta la nutricionista Susan M. Kleiner, doctora y consultora de USANA Health Sciences. Un ejemplo de esto, es el California Roll: con más de 30 gramos de carbohidratos es casi como comerse 3 rebanadas de pan blanco. “Si no comes nada más, los rolls de sushi se digieren rápidamente y el estómago es vaciado sin lograr saciarse debido a la falta de fibras y proteína”, afirma Kleiner.

Cereales para niños

Llenos de azúcar y harinas refinadas, estos cereales pueden que no sean la mejor forma de empezar el día, ya que causarían alzas y bajas en los niveles de insulina en la sangre. Es dañino para el metabolismo comer alimentos tan altos en carbohidratos justo cuando nos despertamos, ya que los niveles de cortisol son altos. Se cree que durante la noche y parte de la mañana, el cuerpo genera grandes cantidades de esta hormona esteroidea, es una reacción natural del cuerpo para prepararse al estrés del día. Tener niveles más altos significa que es más difícil metabolizar los azúcares ingeridos, lo que puede incrementar los niveles de éstos, pero aun así no llegan a los lugares del cuerpo donde son requeridos, lo que nos hace sentir cansados y con hambre. Si aún quieres comer cereales, intenta buscar marcas que contengan al menos 5 gramos de fibra y menos de 5 gramos de azúcar por porción.

Yogurt

El yogurt suena como una opción inteligente de desayuno: obtienes proteínas, calcio, y una variedad de bacterias buenas que ayudan a la digestión y la inmunidad. Sin embargo, cinco cucharadas de un yogurt dulce y sin grasa no van a hacer que te sientas satisfecha como lo harías si estuvieras masticando algo con más textura. Añade unas nueces picadas en la parte superior y también prefiere el yogurt griego sin azúcar en lugar del yogurt sin grasa, ya que así no sólo vas a evitar los azúcares añadidos, sino que también contiene ácido inoleico conjugado (CLA), que es una grasa saludable que puede ayudar a promover la pérdida de grasa.

Ensalada

Obviamente no estamos diciendo que tengas que dejar de comer verduras de hoja verde, pero es crucial saber cómo hacer una ensalada que realmente te vaya a dejar satisfecha. Una ensañada desequilibrada puede ser saludable, pero no te va a dejar satisfecha. El arma secreta: mezclar las verduras de hoja verde con una proteína (como salmón, pollo o hamburguesa de pavo), una porción de granos enteros, una gran cantidad de productos frescos y un poco de grasa saludable (como aguacate, aceite de oliva, queso)

Helado de yogurt

Algunas personas piensan que tener un pequeño bocado dulce después de las comidas calmará sus antojos y será una señal de dejar de comer, pero es no es una buena estrategia. El azúcar son simplemente calorías vacías, por lo que comer un postre nunca te ayudará a mantenerte satisfecha. Además, los alimentos ricos en carbohidratos activan el nivel de azúcar en la sangre rápidamente, haciendo que sientas mucha hambre sólo un poco después de comerla. Si no hay forma de que puedas saltarte el postre (seamos realistas), entonces preocúpate de mantener porciones pequeñas y elige toppings más saludables como fruta o sólo unos pocos chips de chocolate.


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