Hábitos que arruinaran tu dieta

Puedes perder peso de forma natural y sin tener que hacer una dieta, sólo es necesario que cambies estos hábitos que te detallamos a continuación.



Si estás pesando más de lo que quieres, es porque probablemente has adquirido algunos “hábitos grasos” a lo largo de tu vida. Estos hábitos son comportamientos y opciones de alimentación que realmente cambian la química del cerebro y pueden conducir a aumentar los antojos de alimentos ricos en calorías, más apetito y la incapacidad de sentirse satisfecha, lo que significa una triple amenaza en contra de tu aumento de peso.

La buena noticia es que cambiar estos comportamientos depende sólo de ti y estamos seguras de que podrás hacerlo.

1. Bebidas alcohólicas

Un efecto secundario poco feliz de los happy hours es el aumento de peso y justo donde no quieres: en el abdomen. Se ha demostrado en varios estudios que las bebidas alcohólicas – como la cerveza, vino o licores – incrementan la grelina, que es la horma del hambre, encendiendo las áreas del cerebro que desencadenan los antojos de alto contenido de grasa y los alimentos ricos en calorías. Es por esto que unos 30 minutos después de tomar algún trago, las papas fritas se hacen irresistibles.

Un estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition reportó que tomar alcohol es más probable que cause el efecto de comer demasiado, que estar frente a la TV o saltarse horas de sueño. Mientras que beber de manera moderada probablemente no te hará aumentar tu ingesta de alimentos, el consumo excesivo de alcohol sin duda hará que tu cintura aumente.

2. Falta de sueño

La falta de sueño no sólo te hará sentir cansada, sino que también hambrienta. Varios estudios han concluido que la falta de sueño aumenta las hormonas del hambre y afecta a la parte del cerebro que procesa las consecuencias negativas de nuestras decisiones. Por ejemplo, puede que ni siquiera registre las 450 calorías y 6 gramos de grasa saturada que tiene un pastel, y en su lugar sólo te hace pensar en lo maravillosos de su gusto.

¿Las buenas noticias? Mientras más duermes, menos ganas tienes de comer alimentos poco saludables. Los expertos recomiendas al menos siete a ocho horas de sueño por noche.

3. Mucha TV

Si eres de las que pasa maratónicas sesiones viendo televisión, no te sorprendas si tu peso empieza a subir. Los adultos que ven más TV son más propensos al sobre peso u obesidad. De hecho, un estudio de 6 años que fue hecho a más de 50.000 mujeres de mediana edad, informó que por cada hora que se pasa frente a la televisión por día, el aumento del riesgo de obesidad sube en un 23%. Los investigadores creen que la televisión estimula el apetito y el deseo de alimentos altos en calorías. Mientras tanto, comer mientras ves TV conduce a un consumo excesivo, ya que comes más cuando estás distraída. Los expertos recomiendan limitar la televisión a no más de dos horas por día para así aumentar el control del peso y calorías.

4. Comer distraída

Entre postear una foto, mandar un mensaje, twittear y todo lo demás que hacemos – en vez de hacer lo que se supone que debemos estar haciendo – no es sorprendente escuchar que nos hemos convertido en una nación de consumidores descerebrados. Pero, está demostrado que comer distraídos es una de las formas más fáciles de ganar peso. Un estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition asignó aleatoriamente a un grupo de amigos a jugar cartas mientras comían, y al mismo tiempo otro grupo no hacían nada. ¿Los resultados? Los que estaban distraídos comieron más rápido, consumieron más calorías y se sintieron menos satisfechos, y además comieron hasta un 100% en comparación a lo que estaban almorzando sin distraerse. Come sentada, con un plato y cubiertos, y toma atención a la sensación de saciedad.

5. Comer afuera más de una vez a la semana

Por cada vez que sales a comer, consumes en promedio 200 calorías más que si hubieras comido en tu casa, esto según un nuevo estudio publicado. Los investigadores dicen que las calorías adicionales provienen de porciones más grandes, más altas en grasas y calorías. Un estudio reciente en la revista International Journal of Obesity reportó que más del 50% de los adultos que consumen tres o más comidas fuera de casa por semana, tienen un mayor IMC (índice de masa corporal) que aquellos que lo hacen con menos frecuencia. Esto es porque al menos están comiendo 600 calorías adicionales por semana, lo que se traduce en 31.200 calorías adicionales en un año. Planea comer en casa con mayor frecuencia y elige receta fáciles rápidas, o también cocina el fin se semana lo que comerás el resto de la semana.


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