Las pruebas de amor que no debes dar



El amor nos hace vulnerables. Cuando amamos, creemos todo, confiamos todo, estamos dispuestos a todo. El amor en las manos correctas mueve el mundo, pero no todos merecen que pongamos nuestro amor en sus manos. Especialmente, cuando se es muy joven creemos más, y es cuando menos deberíamos hacerlo.

No faltan los que buscan sacar ventaja de la inexperiencia, e incluso se hacen expertos en el arte de la seducción para asegurarse que no haya oposición ante sus avances. Todos somos proclives a ser manipulados en nuestros sentimientos, aunque seamos honestos, y en este tema las mujeres nos llevamos las palmas.

Las consecuencias, en muchos casos, son funestas y te acompañarán el resto de la vida. El “a mí no me va a pasar” es una presunción que puede costar muy caro. Historias de jovencitas cuyo primer amor las llevó a ser parte de la trata de personas, el abuso físico y psicológico, secuestros o violencia sexual, llenan las notas rojas de los diarios de todo el mundo.

La constante en todas las historias es un chico insistente, encantador, romántico, caballero y generoso que les prometió amor eterno y una vida que haría palidecer los finales felices de los cuentos de hadas. El verdadero final nada tiene de novelero: casi niñas cuyas vidas se ven perjudicadas por personas sin conciencia que sacan partido de sus ganas de enamorarse y de vivir el amor. ¿Cómo manipulan los vividores? Aquí te muestro las cuatro maneras principales:

1. Pedirte que hagas cosas que te ponen en riesgo

Por ejemplo, algo ilegal como robar, ser cómplice de algún ilícito, o prostituirte. Incluso, cosas más simples como mentir por él. Todo ello habla de que no se preocupa por tu bienestar, sino que su primer y último pensamiento es él mismo.

2. Condicionar la relación a que cumplas caprichos

Aquí toma parte la clásica “prueba de amor” para tener relaciones íntimas. Si usa el chantaje para convencerte de acceder a sus demandas, por supuesto que no te ama como dice. Si algo tiene el amor verdadero es que fluye, no fuerza, ni se precipita.

3. Propone vivir juntos con urgencia

Pero eso sí, sin matrimonio, y aunque dice que habrá boda, no da fecha. Cuando un hombre habla de matrimonio a nada de conocerse o de iniciar una relación es una señal de que algo no anda bien, y que debes de tener mucho cuidado. El amor es paciente y, si no lo es, duda de ese amor.

4. Te pide dinero para cumplir las promesas del “felices para siempre”

Que ambos trabajen es normal y hasta necesario en la actualidad. Pero cuando te dice que necesita que tú trabajes, que será por poco tiempo y las opciones son dudosas, y encima te dice “Si me amas, lo vas a hacer”, ¡por favor, no lo hagas!, porque hay algo oculto.

Las pruebas de amor no se piden. El amor se demuestra y se vive de forma espontánea. Un amor que es utilizado como moneda de cambio es falso, y sobre todo peligroso. Cuando se ama, el ser amado es sagrado y como todas las cosas sagradas se respeta y se cuida. Si te pide prueba de amor, ésa es precisamente la prueba de que no te ama.

Fuente: www.familias.com


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