¿Por qué a las mujeres les cuesta más trabajo bajar de peso?

Un estudio de las universidades británicas de Cambridge y Aberdeen reveló que el cerebro de los diferentes sexos tiene un modo distinto de procesar las hormonas tal vez por eso ellos bajan más rápido.



Un estudio conjunto de las universidades de Cambridge y Aberdeen detectó una diferencia en el modo en que el cerebro de ambos sexos gestiona las calorías del cuerpo.

Según el informe, las neuronas que regulan el apetito en los hombres también controlan el gasto energético y la actividad física, mientras que las de las mujeres no actúan de esa manera.

“Hay que saber establecer los términos. Todavía no hay diferencia en cómo cada sexo trata la obesidad, sino que se descubrió que parte del cerebro tiene una diferencia significante en cómo usamos las calorías y ese trabajo es muy distinto entre hombres y mujeres”, detalló Lora Heisler, de la Universidad de Aberdeen, una de las líderes de la investigación.

La Organización Mundial de la Salud informó hace unos meses que en todo el mundo hay más mujeres obesas que hombres. En tanto, en Estados Unidos y en Reino Unido, la lucha contra la obesidad ocupó un lugar preponderante en la agenda de salud pública. Los productos con azúcar agregado fueron quitados en las escuelas públicas de muchos estados de EEUU, mientras que en Inglaterra se analiza la posibilidad de aplicar una tasa de impuesto del 50% a todos los productos azucarados

Las mujeres se obsesionan con los alimentos: según una reciente encuesta, “el 25% de las mujeres piensan en comida cada media hora, en tanto, sólo el 10% piensa en sexo con tanta frecuencia. Por el contrario, el 5% de los hombres tienen en mente tener relaciones sexuales cada 60 segundos y el 36% se ‘recrea’ con situaciones eróticas cada 30 minutos”.

“Las mujeres lamentablemente nos preocupamos muchísimo (de la comida), no tanto porque seamos unas glotonas que estemos pensando en una pizza o en una torta llena de chocolate, más que nada por lucir siempre joven y de determinada manera”, expresó Silvina Belmonte, investigadora del estudio. Por ello, lo mejor será dejar de mirar las etiquetas nutricionales para contar las calorías y ocupar ese tiempo en gastarlas con tu pareja.

Las mujeres tienden a relacionarse emocionalmente con la comida… los hombres no: en el libro ‘Conquering Heart Attack & Stroke’, que trata sobre cómo autodefenderse de los ataques al corazón y los accidentes cerebrovasculares, se menciona un escáner cerebral que dilucidó este punto. A un grupo de hombres y mujeres que no habían ingerido alimentos por un día, se les mostraron imágenes de atrayentes comidas y se les pidió combatir su hambre.

El cerebro de los chicos mostró una actividad inferior en áreas de la regulación emocional y la motivación que las mujeres. De este modo, se postuló que “los hombres tienen una mayor facilidad para calmar sus ganas de comer sus alimentos favoritos, como pollo frito, lasaña, helado y pizza”.

Para combatir esta dependencia, es beneficioso realizar actividades que impidan que recurras a la comida cuando tienes un mal día, andas triste o ansiosa por algún evento. Desde leer un libro y relajarse con una película, hasta ejercitarse en el gimnasio, evitará que peques comiéndotelo todo.

Las mujeres tienen un metabolismo más lento: por si fuera poco, un grupo de investigadores determinó que “el metabolismo promedio de un hombre es entre 5% y 10% superior que el de una mujer del mismo peso y altura”.

Pero ¿Cómo evitar este problema? de acuerdo al portal Alimentación Sana, lo recomendable es desayunar a diario -ya que así se despierta tu metabolismo, lo que te permite gastar más calorías a lo largo del día-, beber a lo menos 2 litros de agua al día -así te sacias y eliminas las toxinas que favorecen la acumulación de grasa- y no comer después de las 20:00 horas -ya que nuestro cuerpo ‘ralentiza el motor’ y, por ende, se queman menos calorías que durante el día-.


Tu preferencia es nuestra principal motivación, si te gustó esta nota, ayúdanos a compartirla