Sin ti también puedo ser feliz



En momentos así vienen a nosotros los recuerdos, aquellos que tanto duelen, en los que ves pasar el tiempo y piensas que jamás a ser feliz, o que jamás volverás a amar como lo hiciste aquella vez.

Gracias a Dios, siempre hay vendas de amor para curar nuestras heridas. El amor, si bien es lo más hermoso también puede llegar a ser el dolor más profundo en tú corazón. Hay que saber levantarse, hay que preparar la mente para una nueva vida, ya no puedes estar pensando qué será tu vida sin esa persona, debes enfrentarte a esos fantasmas que aparecen cuando piensas que ya se han ido.

Siempre pasa lo mismo:

Vuelves a caminar por el pasillo del dolor.

Vuelves a no querer saber nada de la vida.

¡Basta!

No sigas con eso, levántate, mira tú espejo y dime si acaso no ves en ti a alguien mucho más valiente que eso, a alguien con más decisión para hacer las cosas de forma diferente, alguien que está dispuesto a empezar una nueva vida, a quererse más y a tener más confianza en lo que hace… Mírate al espejo y convéncete de que vas a salir adelante a pesar de los obstáculos que la vida te presente.

Claro que puedes volver a ser feliz sin esa persona, no es el centro de tu universo. Seguro que en tu vida hay más personas dispuestas a hacerte feliz, y puede que incluso estén los hijos, los padres, la familia, los amigos que de por sí son ángeles que Dios te envía para recoger los pedazos que han quedado esparcidos por el camino.

Ya puedes levantarte con la seguridad de que si no fue fiel, y si no te respetó, no se merece nada de ti.

¿Mendigar amor? No, migajas no, tú te mereces todo, no trozos o los pedazos que te quiera dar. Respétate, se fuerte, no será la única mala experiencia que tengas en la vida, habrá muchas más, pero ya tendrás preparación para lo que venga, ya eres de hierro pero con el corazón blando para volver amar, o simplemente para dar amor a los que te rodean.

Una buena mañana, un buen día cuando esa persona te busque ya no serás la misma persona. Serás una bella persona que se ha reforzado de los dolores que puede causar la vida y un mal amor. Estarás mucho mejor, sabrás entregar tu corazón a quien se lo merece y no al primero que llega.

Mientras la tristeza se va de tu vida, refúgiate en el amor de tus hijos, de tus padres y de tus amigos quienes son tan importantes que sin pedirte nada, lo dan todo.

No lo dudes, puedes volver a ser feliz y estar muy bien. Cuando te pregunten con la mirada bien altiva podrá decir: “Sin ti puedo ser feliz, y lo soy”.

Con esas sencillas palabras habrás ganado la batalla sin necesidad de decir nada más.

Debes mantenerte firme en tus propósitos de vida, busca la manera de ser feliz, pide a Dios que te ayude en tus aflicciones y verás que mañana será un mejor día y podrás volver a retomar tu vida.

Crece como persona, ayuda a quien necesite de ti… eso te hará útil, y con el sólo hecho de ayudar a los demás ya verás que todo va a ir muy bien en tu vida, y repite hasta que te canses:

“Sin ti soy mejor persona, y lo mejor de todo es que puedo ser feliz sin tener que estar a tu lado”.

La vida es demasiado bella para dejarla pasar sin haberla disfrutado.


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