10 súper semillas que no deben faltar en tu dieta



Las semillas, no sólo son para los pájaros, nosotros también podemos incluir estos pequeños pero poderosos productos naturales en nuestra alimentación cotidiana y aprovechar sus vitaminas, minerales y ácidos grasos para tener un corazón sano, mantener a raya el colesterol y la presión arterial.

Maravillosa Linaza

La semilla de lino o linaza contiene una mezcla muy interesante de nutrientes, es rica en ácidos grasos Omega 3 y fitoestrógenos, además de fibra soluble e insoluble. De acuerdo con una investigación de la Universidad de Harvard, en EE.UU., las semillas de linaza pueden ayudar a las personas a perder hasta 37% más peso que aquellos que no consumen este alimento.

Aliada contra el colesterol
Sumar linaza a la dieta diaria sería de gran ayuda si quieres mantener los niveles de colesterol a raya. Gracias a su contenido de fibras solubles, las semillas y el aceite de linaza impiden la acumulación de colesterol en la sangre, facilitando su eliminación por vías naturales y evitando que sea absorbido por el organismo, según un estudio de la Universidad de Copenhague, Dinamarca.

Poderosa Chía

La chía es una semilla rica en vitaminas, minerales, fibra, antioxidantes y ácidos grasos Omega 3. Según el sitio de Natural Standard, estudios preliminares indican que las dietas que contienen chía pueden disminuir los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, debido a que su riqueza en Omega 3 protege al corazón, mejora la circulación, disminuye la presión arterial y contribuye a la disminución de colesterol y triglicéridos en sangre.

Controla los niveles de glucosa
El consumo de semillas de chía podría reducir los niveles de azúcar en la sangre después de una comida, la llamada glucemia postprandial, según la Universidad de Toronto, Canadá. La chía contienen gran cantidad de mucílago, un tipo de fibra soluble que al entrar en contacto con el agua, se hidrata y aumenta su volumen formando un gel acuoso que ejercería una acción reguladora de los azúcares de la comida y su lenta absorción.

Prodigioso Amaranto

El amaranto tiene una de las semillas más virtuosas del reino vegetal por su alto grado de proteínas y aminoácidos esenciales (aquellos que el organismo no puede producir) que ayudan a la asimilación de nutrientes por parte del cuerpo. Si tienes el colesterol alto, el amaranto es rico en fibra soluble e insoluble y contiene unas sustancias llamadas fitoesteroles que impiden que el intestino absorba el colesterol malo.

Hace frente a la hipertensión
Si tienes problemas de presión arterial alta, el amaranto podría ser una opción natural para regularla. De acuerdo con científicos de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), en México, contiene una proteína llamada amarantina que contrarresta los procesos que elevan la presión arterial de la sangre. Los investigadores señalan que el efecto sería similar al de los medicamentos contra la hipertensión, pero sin los efectos secundarios

Semillas de Quinoa

Cultivadas desde hace más de 5,000 años por los incas, las semillas de quinoa son ricas en proteínas, aminoácidos esenciales y carbohidratos. Poseen un alto porcentaje de fibra dietética, lo cual convierte a está semilla en un alimento ideal para eliminar toxinas y reducir los niveles de colesterol malo o LDL del organismo y elevar el colesterol bueno o HDL, lo que a su vez, ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares.

Con poder antioxidante
La quinoa es una excelente fuentes de antioxidantes naturales que pueden proteger a las células de los efectos de los radicales libres y evitar el envejecimiento prematuro. De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Sao Paulo, Brasil, la quinoa es rica en quercetina y kaempferol, dos antioxidantes que proporcionan energía y aumentan las defensas naturales de la piel contra el medioambiente.

Semillas de Sésamo

El sésamo, también llamado ajonjolí, es una semilla con muchos usos en la gastronomía. Es rico en proteínas, calcio, hierro, magnesio, potasio y vitaminas, además de lignanos, un tipo de antioxidantes que impide la absorción intestinal de las grasas de la dieta, muy útiles para disminuir los niveles de colesterol en la sangre, así como para la humectación de la piel.

Semillas de Girasol

Quién creería que las semillas de girasol son un aperitivo muy nutritivo y cargado de minerales, vitaminas y antioxidantes. Añadir semillas de girasol a tu dieta habitual te ayudará a cuidar la salud de tu corazón debido a la alta cantidad de magnesio y vitamina E que proporcionan estas semillas. Además son grandes antioxidantes que mantiene a raya y combaten a los temibles radicales libres.

Semillas de Calabaza

Normalmente se desechan pero las semillas de calabaza encierran muchos beneficios para nuestra salud. Poseen gran cantidad de proteínas, vitaminas del complejo B, antioxidantes, ácidos grasos Omega 3 y zinc. La semilla de calabaza es reconocida por su capacidad antiinflamatoria a nivel tanto prostático como de la vejiga, que permite aliviar la necesidad de orinar frecuentemente en casos de hipertrofia prostática benigna.

Semillas de Cañamo

Las semillas de cáñamo tienen todo y están llenas de atributos saludables. Contienen 10 aminoácidos esenciales; más del 30% de la semilla es proteína; ofrecen un alto aporte de ácidos grasos esenciales, como son los Omega 3 y 6; son ricas en vitaminas de varios grupos (A, B, C, D y E) y minerales como el calcio, hierro y fósforo.

Semillas de Granada

De un color rojizo o púrpura, las semillas de granada son una excelente fuente de antioxidantes, los cuales combaten los radicales libres e impiden el envejecimiento celular. Según un estudio del instituto de tecnología Technion en Israel, poseen tres veces más antioxidantes que el té verde, o el vino tinto; tomar un vaso de jugo de granada al día, sería suficiente para reducir el riesgo de arteriosclerosis (formación depósitos de colesterol).

Semillas de Comino

Su particular sabor y aroma hace del comino un condimento por excelencia, sin embargo, sus semillas tienen importantes beneficios para la salud digestiva, ya que estimulan las secreciones estomacales, favorecen la expulsión de gases (flatulencias) y reducen la hinchazón abdominal. Sólo una cucharadita de comino al día puede favorecer la pérdida de peso y reducir los niveles de colesterol, según la Universidad Médica iraní Shahid Sadoughi.

Aprovecha sus propiedades
Nada más sencillo que enriquecer las meriendas y los desayunos con los nutrientes que aportan las semillas. Prueba añadirlas al yogur, el jugo o un licuado. También puedes espolvorear las semillas enteras sobre cualquier ensalada para darle un toque crujiente o añadirlas a tus panes y bizcochos caseros. Molidas son excelentes como alternativa para el empanizado.

Fuente: www.holadoctor.com


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