Efectos secundarios de las pastillas anticonceptivas



Las pastillas anticonceptivas son un tipo de método para el control hormonal que utilizan las mujeres para prevenir el embarazo. Estas pastillas también son conocidas como píldoras anticonceptivas orales. Las hormonas que contienen estas píldoras ayudan a prevenir el embarazo porque detienen la realización y desarrollo de la ovulación a través de la supresión de la glándula pituitaria. Al detener la ovulación (liberación de óvulos en los ovarios) se previene el embarazo ya que los espermatozoides no cuentan con óvulos donde fecundar.

Existen diferentes tipos de píldoras en función de las hormonas que contienen. Por un lado, hay pastillas anticonceptivas que sólo cuentan con la hormona progestina. Esta hormona ayuda a prevenir que los espermas encuentren un óvulo. Por otro lado, existen pastillas anticonceptivas que contienen estrógenos y progestina, se las conoce como píldoras combinadas y son las que más se utilizan.

¿Qué efectos secundarios tienen?

La ingesta de pastillas anticonceptivas supone la administración de hormonas y esto puede producir efectos secundarios adversos que no sufren todas las mujeres que utilizan este método anticonceptivo. Algunos de estos efectos secundarios son:

Dolores de cabeza: algunas píldoras anticonceptivas pueden producir dolores de cabeza. Por ello, es importante acudir al médico en el caso de notar este efecto al poco tiempo de comenzar con la píldora para que este pueda o bien recetarte otro tipo de píldora que ayude a reducir los dolores de cabeza, o bien retirar la píldora de tu rutina durante un pequeño período de tiempo.

Coágulos sanguíneos: este es uno de los efectos secundarios más serios y peligrosos. La ingesta de la píldora aumenta el riesgo de sufrir trombosis, pero sólo en casos excepcionales. No obstante, como más adelante se indicará, es imprescindible tener este efecto en cuenta si tenemos alto riesgo de sufrir formación de coágulos por problemas de salud o antecedentes familiares.

Aumento de peso: el aumento de peso es uno de los efectos secundarios más frecuentes, pero no todas las mujeres lo sufren al comenzar con la píldora. Lo normal es que, en el caso de que aparezca este efecto secundario, sólo se note en los primeros meses de la ingesta de la píldora. En relación con el aumento de peso, también puede producirse un aumento en el tamaño de los pechos.

Náuseas: estas pueden aparecer en el comienzo de la ingesta de la píldora o cuando se ha estado algún tiempo sin tomarla. Sin embargo, las náuseas se pueden reducir si se toma la píldora después de cenar o con algo de comida en el estómago.

Período irregular: lo normal es que la píldora ayude a regularizar el período menstrual. Sin embargo, la consecuencia de que nos olvidemos de alguna toma puede ser que el próximo período sea irregular.

Algunos efectos secundarios pueden ser más severos, pero estos no son sufridos por la mayoría de las mujeres que toman las pastillas anticonceptivas:

– Dolores abdominales o estomacales.

– Dolores de cabeza, debilidad o mareos.

– Problemas de visión o del habla.

– Dolores de pecho, tos o problemas de respiración.

Es importante acudir al médico si empezamos a notar o sentir algunos de estos síntomas para asegurarnos de que la píldora recetada es apropiada para nuestro cuerpo o no.

¿Qué ocurre si tomo la píldora junto a otro medicamento?

Además, durante el período en el que la mujer esté tomando la píldora anticonceptiva y otro antibiótico se deberá utilizar el preservativo ya que existen algunos antibióticos que pueden anular la efectividad de la pastilla anticonceptivo. Por ello, cuando se empiece a tomar algún medicamento es aconsejable que se solicite información al médico de cabecera.

¿Todas las mujeres pueden tomar las pastillas anticonceptivas?

Existen muchos tipos de pastillas anticonceptivas. El médico encargado de recetar estos anticonceptivos orales debe hacer un examen exhaustivo a la paciente para encontrar cual es la píldora anticonceptiva más adecuada y la que produzca menos efectos secundarios. Sin embargo, existe un grupo de mujeres que no pueden recurrir a este método hormonal por complicaciones médicas como:

– Migrañas

– Problemas con la tensión arterial

– Obesidad

– Antecedentes de patologías cardíacas o padecimiento de estas.

– Diabetes o colesterol.

– Existencia de varices en las piernas.

– Problemas graves del hígado.

– Antecedentes o presencia anterior de cáncer de mama.

La formación de coágulos es uno de los posibles efectos secundarios que existen. Por ello, las mujeres que son fumadoras o tienen una vida sedentaria deben tener más cuidado al recurrir a la píldora puesto que estas dos condiciones favorecen y no reducen el riesgo de sufrir coagulaciones sanguíneas.

¿Qué otros métodos anticonceptivos hay?

Siempre y cuando la paciente no sufra complicaciones cardiovasculares, la píldora puede ser aconsejable como método anticonceptivo. Asimismo, las pacientes que tengan riesgo de sufrir complicaciones deben recurrir a otros métodos anticonceptivos distintos a la píldora, que no tengan estrógenos, ya que el uso de esta hormona está contraindicado en estas pacientes. Algunos ejemplos de otros métodos anticonceptivos que no contengan estrógenos son:

-Minipildora de progestágeno solo: es una opción para aquellas personas que tengan predisposición a tener problemas cardiovasculares. Uno de los efectos secundarios más común de este método es el sangrado irregular menstrual.

-DIU (Dispositivo intrauterino): este método consiste en un pequeño dispositivo que se introduce y se coloca en el cuello del útero. Se trata de un método muy sencillo y eficaz frente a los embarazos cuya duración es de cinco años aproximadamente.

-Implante subdérmico de progestágeno: es un método relativamente novedoso que consiste en la inserción de unas varillas pequeñas y delgadas debajo de la piel. La duración de su eficacia contra el embarazo es de aproximadamente tres años. Algunos de sus efectos secundarios son: dolores de cabeza, dolores mamarios, aumento del sangrado durante la menstruación o ausencia de esta.

-Métodos de barrera: existen diferentes métodos de barrera anticonceptivo, entre ellos el más conocido es el condón o preservativo masculino. Los espermicidas vaginales, la esponja anticonceptiva vaginal o el diafragma son métodos menos comunes ya que no son eficaces a la hora de prevenir enfermedades de transmisión sexual y, además, su uso es menos efectivo que otros métodos más frecuentes o comunes.

Antes de elegir cuál es el método anticonceptivo más apropiado para ti, aconsejamos que acudas a tu médico de cabecera o ginecólogo/a para que sean quienes puedan examinarte y ayudarte a encontrar la solución más eficaz y menos invasiva.

Fuente: www.bekia.es

 


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