¿Has probado la oxigenoterapia?

Los tratamientos con oxígeno son una apuesta segura para nuestra piel y los efectos son visibles al instante. ¿Has probado la oxigenoterapia?



El oxígeno, sin duda, y de modo científico, es fuente de vida comprobada para los tejidos que componen la piel, e incluso, se propone para curar determinadas dolencias. Es más, la terapia del oxígeno, en lo referido a la estética más actual, nos habla de muchas otras posibilidades: inhalaciones anti-estrés, masajes contra la celulitis, aromaterapia a través del oxígeno, etc.

Un nuevo boom. España ha asimilado ya este nuevo boom de implantación más que arraigada, por ejemplo, en EE.UU, donde pedir cita para una sesión de oxigenoterapia se ha convertido en uno de los gestos más habituales de belleza. Es más, existen ya a escala mundial numerosos centros especializados en el oxígeno, y que basan sus tratamientos en esta fuente indudable de vida, de forma específica y casi exclusiva.

El oxígeno es uno de los 5 elementos indispensables en la vida. Proporciona vitalidad y energía a todas las células. Cuando los niveles de oxígeno son bajos, el sistema inmune se debilita. De hecho, el proceso de envejecimiento está asociado a un descenso de los niveles de oxígeno en las células de la piel. Además, la sangre es el portador líquido del oxígeno, llevando éste a todas las partes del cuerpo para abastecer a sus sitemas de combustible, estimulando así sus reacciones químicas y liberando al cuerpo de las toxinas y otros agentes nocivos.

Cada célula de nuestra anatomía necesita de este vital elemento. Con la edad, disminuye su presencia en la piel, sobre todo, en la del rostro, que es la que sufre un mayor descenso de los niveles de oxígeno, con el resultado de una epidermis arrugada y pálida. La utilización de oxígeno puro por medio de un sistema de chorro otorga a la piel una nueva vida.

Una de las ventajas de los tratamientos de oxigenoterapia es que los resultados son visibles al instante. En primer lugar la técnico valorará el estado de tu piel para proporcionar una mayor eficacia en la aplicación del protocolo.

El tratamiento consta de dos partes, en primer lugar se aplica un sérum personalizado. “Un cóctel de vitaminas A, B, E y H, péptidos, aminoácidos y ácido hialurónico para estimular la actividad celular, contrarrestar los daños provocados por los agentes externos y facilitar la penetración del oxígeno en la piel” nos cuenta la experta. Este cóctel de vida se aplica a presión por un aerógrafo controlado por la técnico que penetrará en la epidermis de forma uniforme y aportando una sensación de frescura al instante.

Inmediatamente después, se irá aplicando el oxígeno directamente en la piel. Zona por zona, incidirá en aquellas con más arruguitas y líneas de expresión haciendo presión con el aplicador y siempre arrastrándolo de adentro hacia afuera.

El protocolo finaliza aplicando una ampolla compuesta por los mismos componentes que el sérum del inicio aportando una sensación de piel fresca, hidratada, revitalizada, luminosa y jugosa que notarás inmediatamente después de terminar el tratamiento. También está recomendado para las zonas de cuello y escote, pero será la experta quién determine si es necesario realizarlo.

Normalmente, se aconseja realizar 6 sesiones, las 3 primeras semanales, y las dos siguientes cada 15 días hasta continuar con la última al mes y seguir un mantenimiento mensual. Pero la profesional será quién valore cómo programarlas para un resultado más eficaz.

Entre los múltiples beneficios que notarás con los tratamientos que incluyen oxígeno están:

    Piel más uniforme
    Disminución y prevención de arrugas y líneas de expresión
    Estimulación de la producción de colágeno
    Reducción de los poros
    Efecto relajante
    Luminosidad
    Estimulación de la microcirculación
    Firmeza

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