La ira, esa emoción que me controla



La ira es una emoción que puede variar en intensidad, desde una leve irritación a una intensa furia. Cuando la furia es extrema, va acompañada de cambios fisiológicos y biológicos, como el aumento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial; así como una elevación de los niveles hormonales de energía.

Cómo se expresa la ira

La manera natural de expresar la ira, es responder agresivamente; es una respuesta natural ante las amenazas, con agresividad y un comportamiento capaz de luchar y defenderse cuando somos atacados.

Si bien es cierto que una cierta cantidad de ira es necesaria para nuestra supervivencia, no se puede atacar a cada persona que nos molesta o irrita, porque las normas y el sentido común se imponen. Mostrar los sentimientos de enojo de manera no agresiva, con asertividad es una forma sana de expresar el enojo, pero dejando claro cuáles son tus necesidades y cómo obtenerlas sin perjudicar a los demás.

El objetivo es suprimir la ira y convertirla en un comportamiento más constructivo, pero para ello no se permite la expresión externa, por tanto la ira puede volverse hacia el interior de ti mismo, y dar lugar a hipertensión o depresión u otros problemas, como el comportamiento pasivo-agresivo, es decir una manera de vengarse de las personas indirectamente, sin decirles por qué, o mostrar una personalidad hostil.

Hay que resaltar que las personas que están criticando todo, no han aprendido a expresar su ira de manera constructiva, por lo que no es probable que tengan éxito en sus relaciones, y tendrá que controlar tanto su conducta externa, como sus respuestas internas, como reducir el ritmo cardíaco y tener calma.

Cómo controlar la ira

Utiliza las siguientes herramientas para controlar la ira:

Relajación
Utiliza herramientas sencillas de relajación, como visualizar imágenes, respiración y relajación profunda, que pueden ayudar a calmar los sentimientos de ira.

Respira profundamente, desde tu diafragma para relajarte y repite lentamente alguna palabra tranquila como relax o calma, y visualiza imágenes relajantes, que ayudan a relajar los músculos y te harán sentir mucho más tranquilo. Practica estas técnicas diariamente, y especialmente ante situaciones tensas.

Reestructuración cognitiva
Cambia la forma de pensar y ante situaciones tensas, ten pensamientos racionales y positivos; enfadarse no va a solucionar nada, al contrario, hará que te sientas peor. Las personas enojadas deben tomar conciencia de su naturaleza exigente y convertir sus expectativas en deseos.

Resolver problemas
No creas que puedes solucionar todos los problemas que se te presentan; en vez de tratar de buscar solución al problema, céntrate en la forma de manejar y enfrentar el problema, y traza un plan para controlar tu evolución a lo largo del camino.

Buena comunicación
Lo primero que debes de hacer si estás en una acalorada discusión, es reducir la velocidad y pensar tus respuestas, piensa cuidadosamente acerca de lo que quieres decir, y escucha con atención lo que la otra persona está diciendo, y tómate tu tiempo antes de contestar. Mantén la calma puede evitar que la situación se convierta en un desastre.

Fuente: www.lamenteesmaravillosa.com


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