¿Soy una madre o un padre tóxico?



No es fácil aceptar los ‘demonios internos’ para aceptar que tenemos actitudes que son negativas para nuestros hijos y que sí, aunque seamos padres y madres, debemos aceptar que no somos perfectos y cambiar aquellas partes que no son buenas ni para nosotros ni para nuestros hijos.

Todos los padres y madres del mundo intentan hacer siempre lo mejor para sus hijos, o al menos hacen aquello que consideran que es mejor o que piensan que funciona mejor. Por este motivo, no siempre los padres y madres se dan cuenta que son tóxicos y que su comportamiento está haciendo daño a sus hijos, un daño difícil de reparar porque las heridas emocionales, aunque no se ven… son las que más duelen.

Pero, si un padre no se da cuenta de que tiene un comportamiento tóxico, ¿cómo lo va a cambiar? El primer paso para el cambio es darse cuenta de si se tiene un comportamiento tóxico o no, y para ello… será necesario aceptar que se tiene, darse cuenta y empezar a cambiar. ¿Crees que puedes ser una madre o un padre tóxico? Sigue leyendo y descubre las señales que te delatan sin que te des cuenta…

Qué es ser un padre tóxico

Es necesario entender qué es eso de ‘toxicidad’ en las relaciones entre padres e hijos. Una relación tóxica es una relación que no es saludable, significa que existen una serie de comportamientos que se transmiten a los niños y que podrían causar daños indirectos muy graves.

Poder modelar unas relaciones sanas en el ámbito familiar es vital para los niños porque ellos son y serán el reflejo de sus padres. Debes recordar que tus acciones las aprenden porque eres una de las personas más influyentes en tu vida. Entonces, ¿qué tipo de acciones pueden causar daño directo o indirecto a un niño?

Si insultas a tus hijos, si les gritas, si les criticas, les comparas o les etiquetas, si pierdes los estribos, si en ocasiones estás fuera de control o no muestras tus sentimientos o no tienes en cuenta los suyos… serás un padre tóxico o una madre tóxica. Pero hay más señales que pueden delatar que eres un padre tóxico.

Señales que delatan que eres un padre tóxico o una madre tóxica:

Mostrar ira
Si muestras ira de forma habitual a tus hijos, éstos no sabrán que existen formas alternativas mucho más saludables para la gestión de conflictos, porque será lo que habrán aprendido de ti, independiente del daño emocional que estén sufriendo.

El cómo enfoques las situaciones de conflicto podría llevar a que tu hijo se sienta herido física, emocional o mentalmente. También podría conducir a tener problemas de disciplina en la escuela, en el hogar o en otros ámbitos.

La ira puede ser una señal evidente de toxicidad, pero no sólo son los gritos lo que los padres deben evitar. También deben evitar los malos modos, las malas palabras, la ironía, etc. Si tus hijos viven en un ambiente donde la ira directa o indirecta está presente será otra señal de que existe una crianza demasiado tóxica.

Llorar para manipular los sentimientos
Si lloras delante de tus hijos porque necesitas expresar tus sentimientos está bien, pero si lloras para hacerte la víctima y manipular las acciones o pensamientos de tus hijos, entonces sin duda estarás teniendo un comportamiento tóxico.

No debes suprimir tus sentimientos y es bueno que así lo muestres a tus hijos, pero tus hijos no deben ser tu apoyo o tu consuelo… tú debes ser el de ellos. No cambies los roles en ningún ámbito porque estarías dañando gravemente su salud emocional.

Discutir con tus hijos o tener luchas de poder
Usar la violencia física o verbal con los hijos es maltrato infantil y es delito. Además, discutir con los hijos, tener luchas de poder con ellos, se ha demostrado que es emocionalmente perjudicial para los niños.
Discutir es algo natural en todas las relaciones, pero las peleas nunca deben pasar ni delante de los hijos ni con ellos. Siempre habrá una mejor forma para poder hablar las cosas desde el respeto y el cariño.

No permitir que los niños expresen sus sentimientos
Si un adulto no permite que sus hijos expresen sus sentimientos, es muy probable que sea una persona que no exprese sus sentimientos tampoco. Quizá sea miedo, quizá frustración… pero los niños nunca deben tener miedo a decir lo que está en su mente, no se les debe cohibir nunca y además, deben saber que tanto sus pensamientos como sus sentimientos siempre serán respetados.

Un niño nunca debe tener miedo de hablar con sus padres de lo que pasa por su mente, es absolutamente necesario que se sientan libres para poder hacerlo. Un ambiente sano donde los niños puedan expresarse libremente les hará entender que son amados tal y cómo son, sin restricciones. Un padre tóxico o una madre tóxica, obligará a sus hijos a callar, a que no lloren si lo necesitan, a que obedezcan sin rechistar sin tener en cuenta lo que sienten o lo que piensan…

Otras señales que apuntan que puedes ser un padre tóxico o una madre tóxica

    – No muestras tus sentimientos

    – No les dices cuánto les quieres

    – No les muestras afecto

    – Te interpones en sus intereses o aficiones

    – Les etiquetas negativamente

    – No le apoyas emocionalmente

    – Eres demasiado crítico o le muestras que estás decepcionado con él

    – Intentas hacer responsables a tus hijos de tu felicidad

Los padres pueden tener muchas expectativas para sus hijos y es normal, esto tiene sentido ya que los padres siempre querrán lo mejor para sus hijos. Pero es obligación de todos los padres y madres del mundo que doten de las habilidades necesarias a sus hijos para que sean capaces de vivir una vida sana (física y emocionalmente) y que de este modo puedan ser felices siempre. Una actitud tóxica nunca ayudará a los niños a sentirse bien, les hará grave daño emocional e incluso podría interferir en cómo se relacionan con el mundo.

Fuente: www.bekiapadres.com


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