10 alimentos difíciles de digerir



Si padeces de inflamación del estómago, gases, reflujo u otras molestias después de comer, es probable que alguno de estos alimentos sea el culpable.

Helado
El helado contiene mucha grasa y lactosa, así que es un alimento que provoca problemas digestivos a la mayoría de la gente. Si eres intolerante a la lactosa, como la mayoría de los adultos, entonces el helado puede provocarte gases y dificultades para digerir el resto de los alimentos.

No significa que tengas que renunciar a él para siempre, pero es recomendable que consumas cantidades pequeñas o prefiere los sorbetes, que son mucho más ligeros con el estómago.

Frijoles
Los frijoles tienen un alto contenido de fibra y proteína, sin embargo, contienen oligosacáridos, un tipo de azúcar que es muy difícil de digerir. Al procesar los frijoles en el intestino, se producen los gases que luego resultan tan molestos. Sin embargo, se ha visto que remojar los frijoles antes de cocerlos reduce de manera importante la cantidad de gas que provocan, sin alterar sus propiedades nutritivas.

Comida muy picante
Cuando se abusa del picante, es habitual que se desarrollen problemas de inflamación e irritación del aparato digestivo: colitis, gastritis, reflujo, y otros padecimientos similares. Si tienes alguno de estos problemas, mantente alejado del picante o consúmelo en cantidades moderadas, nunca con el estómago vacío y de preferencia, no lo acompañes con otros alimentos pesados o difíciles de digerir.

Jugos de cítricos
El jugo de naranja, toronja y otros cítricos es buenísimo para tu ingesta de vitamina C, sin embargo, también es el tipo de alimento que puede irritar el esófago. Si tienes síntomas de reflujo, evita los jugos de cítricos, especialmente por la mañana.

Alimentos fritos
Los alimentos con alto contenido de grasa, como son los alimentos fritos, representan mucho trabajo para el estómago. Intenta hornear los alimentos fritos de siempre (donas, churros, papas, aros de cebolla), para reducir la cantidad de grasa que contienen. Inmediatamente notarás la diferencia en tu estómago y todo tu aparato digestivo te lo agradecerá.

Leche y productos lácteos
La lactosa, que es el azúcar de la leche, presenta importantes problemas digestivos a la mayoría de los adultos. Para digerir la leche, el cuerpo tiene que producir una enzima, la lactasa, que es la que permite procesar los lácteos. Esta enzima se deja de producir a la edad de 2 años, así que es normal que te cause cólicos estomacales o gases.

Para evitar estos síntomas, evita la leche y especialmente los quesos grasosos, que suponen un doble problema para tu estómago. El yogur es bastante más ligero pero en cualquier caso, consume este tipo de productos en cantidades moderadas.

Chocolate
El chocolate contiene cafeína, que relaja el esófago y puede provocar reflujo, además de contener mucha grasa. En todo caso, cuando te quieras dar el gusto, prefiere el chocolate oscuro que el chocolate con leche, ya que es mucho más fácil de digerir ¡y ofrece muchas ventajas para tu salud!

Chicle sin azúcar
La mayoría de los chicles sin azúcar contienen sorbitol, un ingrediente que contribuye a la formación de gases intestinales y a la inflamación del estómago. Además, al mascar cualquier tipo de chicle, ingieres una gran cantidad de aire, que perturba las funciones normales del estómago y causa muchas molestias.

Cebolla cruda
Aunque casi todas las verduras son mejores cuando las comes crudas, las cebollas pueden provocarte problemas como dolor de estómago y gases. Afortunadamente, las cebollas pierden todos estos inconvenientes cuando las cocinas, así que no tienes por qué renunciar completamente a ellas.

Si las comes crudas, procura que sea en pequeñas cantidades y acompañadas por otros alimentos que no sean muy pesados para el estómago.

Esto mismo se aplica para otros alimentos similares, como el ajo, el chalote y el puerro.

Carne roja
La carne roja es uno de los alimentos más pesados de digerir, ya que contiene gran cantidad de grasas saturadas y proteínas que el aparato digestivo no procesa muy fácilmente. Si la consumes, no lo hagas por la noche, procura que sea sin grasa, para aligerar el trabajo del estómago y evita sobre todo los productos procesados como el tocino o el jamón, que además elevan tus niveles de sodio y contienen muchos conservadores artificiales.

Brócoli
El brócoli, la coliflor y los demás vegetales de su familia ofrecen muchísimos nutrientes y son muy benéficos para la salud. Sin embargo, contienen un azúcar que es difícil de digerir y que puede causar complicaciones como gases o inflamación del vientre.

Esto no significa para nada que debes dejar de consumirlos, sino solo que tienes que tener cuidado con las cantidades y las combinaciones que haces de estos alimentos.

Especialmente, ten cuidado cuando los consumas crudos, ya que son mucho más pesados.

¡BUENAS NOTICIAS!
En todo caso, no es necesario que elimines de tu dieta los alimentos que te presentamos en esta lista, sino que tengas cuidado con las porciones, la forma en que los cocinas y los alimentos con los que los acompañas.

Fuente: www.rebanando.com


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Redacción