Como identificar un perfume verdadero de uno falso

Comprar una fragancia fuera del circuito legal para ahorrarse unos pesos, ya sea en mercadillos, top manta y por internet de dudosa procedencia, es adquirir una posible falsificación. Aquí te decimos como identificar.



Incluso en la tienda más grande, desafortunadamente, existe el riesgo de comprar una imitación en vez de un perfume original. No solo es una lástima sino también puede ser peligroso para la salud. Sin embargo, existen ciertas señales que te permitirán reconocer una imitación incluso si se esforzaron mucho para hacerla parecer al original.

Y éstas siempre se elaboran en laboratorios o almacenes clandestinos, sin ninguna norma de higiene y con los trabajadores en condiciones de explotación laboral. No solo en China. También en otras partes del mundo. El vendedor es el último eslabón de redes ilegales de distribución que se saltan las normas sanitarias, las laborales y las fiscales. El problema con el que muchas veces topamos al hacer estas intervenciones es que el ciudadano de la calle se apiada del vendedor, que suele ser un inmigrante ilegal en una situación de absoluta vulnerabilidad. No se plantea que esta actividad hace daño también al que tiene su perfumería legal, al del transporte, el almacén.

El celofán

Un vistazo al plástico que envuelve la colonia basta para percatarse de que es un truco. En los originales el celofán tiene cuerpo, los pliegues son exactos y queda adherido al embalaje. En la falsificación, suele ser fino y quedar aire entre el cartón y el celofán. Se nota fácilmente porque al frotarlo, suena.

El estuche

Las cajas de los perfumes “chafas” revelan mucho. El cartón es de peor calidad, de menor gramaje. También sucede con el ensamblaje del interior y que impide que la botella se mueva durante los traslados.

El frasco

En los verdaderos, el cristal es de calidad, liso, transparente y de una pieza, para evitar pegamentos que puedan contaminar el perfume. Si pasas la mano por el canto de una falsificación, notarás un pequeño relieve. Es la unión de las dos partes del frasco. Se hacen con dos moldes y se pegan. Además, el tubo dispensador suele estar muy curvado.

Se debe a que en el punto de fabricación, todos los dispensadores se cortan a la misma altura. Pero no todos los frascos son iguales, por eso, en muchos casos sobra mucho tubo dispensador. Y puede estar ensanchado por efecto de algunos ingredientes nocivos presentes en el perfume.

El etiquetado

La ley obliga a todos los fabricantes a desglosar los ingredientes de cualquier cosmético. Los perfumes no son una excepción. Si no vienen en el exterior de la caja, vendrá el símbolo de un libro que quiere decir que están en el interior. En las falsificaciones, pueden no estar.

Y puede que tampoco esté el número de lote ni el código de “trazabilidad”, que es un código diferente al de barras y que pone el fabricante para saber qué recorrido ha tenido ese producto desde su fabricación.

El interior

Para fabricar un perfume, un “nariz” puede dedicar un año de trabajo. En los laboratorios se producen fragancias con extrema pulcritud para no degradar la mezcla ni permitir que se cuelen microorganismos u hongos. Las condiciones de higiene de un taller clandestino dejan mucho que desear.

Puede haber ingredientes tóxicos, alergénicos, que provoquen foto-sensibilidad e incluso, potencialmente, cancerígenos o perjudiciales para la reproducción.

Hablamos de la diferencia entre usar un alcohol de alta calidad o uno de uso industrial. Así como plomo, arsénico, cadmio… Se ha detectado incluso orín de caballo para lograr el color amarillo de algunos perfumes.


Tu preferencia es nuestra principal motivación, si te gustó esta nota, ayúdanos a compartirla