¿Listos para vivir juntos?

Ir a vivir con tu pareja es, sin duda, un paso muy importante en la relación que no puede tomarse a la ligera.



Lo que un día fue cuento de hadas pronto puede tornarse en una pesadilla, si no se hacen las cosas bien. Sí, ahorita puede parecerte una grandiosa idea vivir con el amor de tu vida, pero la decisión de vivir juntos muchas veces puede marcar el inicio del fin. Todos creen que es una manera de acercarse más el uno al otro, pero la verdad es que si ambos no están listos, lo que iba bien en segundos se puede arruinar. Y es que conviviendo juntos, los defectos que antes sospechabas de tu pareja, se hacen evidentes, además de entonces tener que ajustarte a sus hábitos y estilo de vida. No te dejes cegar por el amor e identifica si cumples con estas señales antes de hacer maletas.

Deben conocerse

Éste es el primer tip que les menciono porque es el más fundamental de todos. Es imposible llevar a cabo una buena convivencia si ambas partes no se conocen a la perfección, o al menos si no saben lo mejor y lo peor del otro. Es necesario saber qué es lo que menos te gusta de tu pareja, y saber si de todas formas puedes lidiar con ello. ¿Mi recomendación? Nunca te aventures a mudarte con tu media naranja si todavía sientes que no conoces sus puntos fuertes, como también sus mayores debilidades. ¡Tómense su tiempo para conocerse!

Quizás vaya a ser la primera vez que salgas del techo de tus padres, pero además de dejar de depender de su cuidado, ahora tendrás que afrontar cargas económicas que antes desconocías. Las finanzas son uno de los temas más controversiales y que causan más separaciones en las parejas actuales. Por eso antes de ir a dar de narices, pregúntense: ¿tienen la capacidad económica para cubrir los gastos del día a día?

¡Es la pura verdad! Muchos dicen que el dinero no es importante, pero.. ¡sí lo es! Ambos tienen que colaborar en su nuevo hogar y tienen que aportar la cantidad de dinero necesaria para lograr una vida cómoda y agradable. Para ello, es fundamental que cualquiera de las dos partes tenga un trabajo fijo con el cual pueda sustentar los gastos que sean necesarios.

Mudarse no es simplemente compartir una habitación y hacer finanzas. No van a compartir sólo el espacio sino también sus vidas a diario. Debes despedirte del espacio personal, de lo tuyo, tus cosas, y ahora todo será de ambos. Las decisiones no se tomarán de forma individual, sino que se discutirán en pareja y la opinión del otro cuenta. Analiza si entre tú y tu novio existe una comunicación lo suficientemente buena para conseguir esta meta. La complicidad y la negociación no pueden faltar cuando se inicia una vida juntos.

Dentro de la relación de pareja debe existir una gran amistad. Recuerda que con el que compartas un mismo techo se convertirá un tu mejor amigo. Que tengan la confianza de platicarse, capacidad para entenderse y amor para perdonarse. Sólo con él ríes de esa forma al ser cómplices uno del otro.

El compromiso se basa en un acuerdo mutuo y vivir juntos es un gran compromiso. Por eso, antes deben ser sinceros y expresar qué comportamientos esperas de tu pareja al vivir juntos y tomar decisiones importantes como las tareas del hogar, finanzas, etc. Si no llegan a un acuerdo, todo puede volverse un fiasco. Por ejemplo: ¿Tu novio es colaborador? ¿Está acostumbrado a ayudar en las tareas del hogar? ¿Es alguien con quien puedes contar? Si tu piensas trabajar, tendrán que dividirse entre ambos las tareas del hogar y es importante que los dos estén consientes de ello.

Si sus discusiones siempre terminan en gritos y agresiones verbales es mala idea vivir juntos. Recuerda que cuando no viven juntos, cada uno tiene su casa para calmarse tras un problema, pero en la misma casa si no sabes resolver los conflictos la tensión puede flotar en el ambiente durante días. Es importante que tengan esa voluntad de ambos, no solo uno, de buscar la reconciliación tras una gran discusión. Imagínate, lo que puede pasar en el futuro si tienen hijos y en cada pelea uno se va de la casa.

A muchas parejas les toma más que un año superarlo, y a otros hasta 3. Pero si tu sientes que ya tu pareja te ha visto en tus peores versiones, y tu también a el, y aún así se aman, (o al menos toleran), puede que estén listos. La tolerancia, paciencia y el respeto son claves. Para entonces ya deberás conocer cómo fue su crianza para poder entenderlo. Recuerda que cada uno viene de mundos, por muy parecidos que sean, distintos. Es importante por eso que ya conozcas lo más posible de él y él de ti.


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