Alimentos para una tiroides saludable.

Seguramente habrás escuchado hablar sobre la tiroides y de los problemas que genera a la salud, especialmente a las mujeres, que suelen ser las principales afectadas.



La glándula tiroides se ha hecho famosa por los problemas de desbalance que en ella puede generarse, como el hipotiroidismo. Pero lo cierto es que tiene una importantísima tarea que desempeñar en el normal funcionamiento del organismo, como lo es la regulación de los procesos metabólicos, funcionamiento hormonal y elaboración de proteínas.

Pero cuando la glándula tiroides se ve afectada, todas estas funciones se alteran, produciéndose situaciones de estreñimiento, diarrea, pérdida de cabello, incremento del colesterol, trastornos digestivos, alteraciones de peso, fatiga, hipersensibilidad al frío, entre varios síntomas más.

Cuando los niveles de hormona tiroidea están bajos, los procesos corporales comienzan a funcionar con lentitud. Podría notar que siente más frío y se fatiga fácilmente, que su piel se reseca o sufre estreñimiento, según la Asociación Americana de Tiroides. Un cambio inexplicable de peso es uno de los síntomas más evidentes de que la tiroides funciona mal.

1. Yodo es esencial

Según la Asociación Americana de la Tiroides, la deficiencia de yodo es la causa más común de hipotiroidismo y afecta al 15% de las mujeres en EE.UU., por lo que una dieta rica en yodo resultará de gran ayuda. Para ello, puedes elegir entre los huevos, acelga, calabaza, semillas de sésamo, mariscos, huevos, almejas y mejillones, atún.

2. Ácidos graso Omega 3

Los ácidos grasos Omega 3 son los responsables de impulsar el metabolismo, aumentar la circulación sanguínea, ayudan a reducir la inflamación que causa la lenta función tiroidea, de acuerdo con el Centro Médico de la Universidad de Maryland.
Los alimentos que puedes incluir en tu dieta son: aceite de linaza, salmón y pescado azul, como el atún, bacalao y caballa, y en menor medida las nueces.

3. El zinc es básico

El zinc es uno de los minerales más importantes en el cuerpo y juega un papel esencial en la función de la hormona tiroidea. Un estudio de la Universidad de Massachucetts mostró que las mujeres que tomaron un suplemento de zinc (10 mg diarios) registraron notable mejoría de sus síntomas. Puedes incluir ostras, germen de trigo, salvado, carne de cordero, jengibre, frutos secos y guisantes.

4. Necesitas cobre

El cobre desempeña un papel esencial para el buen funcionamiento de la tiroides y para la producción de las hormonas responsables de regularla. Los alimentos que más cantidad de cobre contienen son el hígado, riñón, mollejas y otras vísceras. También se encuentra en carnes, cereales integrales, cacao y legumbres.

5. Que no falte selenio

El selenio es un potente antioxidante celular que interviene en la formación de las hormonas tiroideas y protege a la glándula tiroides de los daños de los llamados radicales libres. Puedes incluir los siguientes alimentos en tu dieta para aumentar el aporte de selenio: setas, ajo, cebolla, huevos, germen de trigo, semillas de girasol y de sésamo.

6. Una salud de hierro

El hierro forma parte del mecanismo que transporta las hormonas tiroideas dentro de las células, por lo que, si se tiene niveles bajos de este mineral, se pueden tener síntomas de hipotiroidismo. Las lentejas, los garbanzos, el arroz integral, las almendras, semillas de girasol, el hígado, las sardinas, yemas de huevo y las espinacas son ricos en hierro.

 

Alimentos prohibidos

Así como hay alimentos que pueden ayudar a equilibrar las hormonas tiroideas y aliviar muchos de sus síntomas existen otros que se deben evitar o limitar su consumo. Se trata de los llamados bociógenos, que son ricos en ácidos cafeico, clorogénico, elágico y litio, e interfieren en la producción de hormonas tiroideas.

La soja está compuesta por isoflavonas (también conocidas como fitoestrógenos) que interfieren en la absorción de yodo por la tiroides y pueden afectar negativamente la síntesis de hormonas tiroideas mediante el bloqueo de la enzima peroxidasa tiroidea. Sin embargo, el consumo de cantidades adecuadas de yodo puede frenar este efecto.

El brócoli, col, coles de Bruselas, coliflor, hojas de col rizada, nabo y rúcula, contienen goitrina, un compuesto que interfiere con la síntesis de la hormona tiroidea, de acuerdo con el Linus Pauling Institute. Sin embargo, cocinar las verduras puede desactivar el compuesto y hacerlos más seguros para el consumo, y la ingesta de yodo suficiente anularía la influencia de la goitrina en la tiroides.

Millones de personas en los Estados Unidos tienen enfermedades tiroideas, y la mayoría son mujeres. Si padeces una enfermedad de este tipo, tu cuerpo consume la energía más lenta o más rápidamente de lo debido, según si se trata de hipertiroidismo o hipotiroidismo.

Todos deben examinar el funcionamiento tiroideo cada cinco años, a partir de los 35 años, indica la Asociación Americana de la Tiroides. Las personas con síntomas o factores de riesgo pueden necesitar exámenes más a menudo. Afecta con más frecuencia a las mujeres mayores de 60 años.

Combinando alguno de estos alimentos y añadiéndolos a tu dieta, estarás aplicando a tu organismo un excelente tratamiento para fortalecer la salud de la tiroides y tu bienestar general.


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