Niños con dislexia, un proceso para ayudarlos.

Cuándo sospechamos que nuestro hijo/a puede ser disléxico podemos hacer una serie de actividades que mejorarán su nivel lectoescritor.



Un niño con dislexia afrontará muchos desafíos, ya sea con sus habilidades para leer como con las emocionales. Ayudándolo a crear un ambiente de aprendizaje positivo, apoyándolo emocionalmente y aprendiendo sobre tecnologías que pueden ayudar a tu niño podrás hacer su vida más gratificante.

Lo importante es realizar este tipo de entrenamiento antes de los 8 ó 9 años, preferiblemente durante el último curso de la etapa pre-escolar y el primer curso de la Educación Primaria, sin tener en cuenta que desde el colegio aún no exista alarma.

En cualquier caso, no podemos esperar a que se confirme el diagnóstico porque habremos perdido la mejor época para intervenir y preparar al niño/a para el aprendizaje de la lectura, y tendremos un problema serio si empieza 3º de primaria y aún no hemos intervenido la dislexia, ya que el aumento de exigencias escolares hará visible el problema.

Los profesores inspiran, motivan y apoyan a sus estudiantes. Si parece que un niño quiere trabajar en clases pero no puede afrontar la presión del trabajo escolar, no asumas que hay un problema con su actitud. Puede que esté lidiando con su incapacidad para leer, escribir, deletrear o hablar bien.

Si notas que un estudiante parece tener dificultades, programa una reunión con sus padres para conversar sobre cuál puede ser el problema.

Trata de entender los problemas que el niño afronta como entender instrucciones o seguir el ritmo con el trabajo o con sus pares. Trata de proporcionarle una atmósfera abierta libre de insultos, ridículos y burlas. Aliéntalo a que use herramientas sencillas como carpetas y aplicaciones informáticas para que se mantenga organizado.

Felicítalo por lo que logre, haciendo esto estimularás su autoestima y cuando esté elevada no dudará en asumir mayores responsabilidades y mayores pasos en hacerse cargo de su aprendizaje.

Puntos clave

  • No hay medicamentos para la dislexia, pero sí hay medicación que puede ayudar a los niños que otras dificultades que pueden ocurrir a la misma vez que la dislexia, como el TDAH y la ansiedad.
  • La terapia del habla y la terapia educativa pueden ayudar a los niños con dislexia a progresar.
  • Hay muchas opciones más allá de la medicación y la terapia para ayudar a los niños con dislexia a tener éxito en la escuela y en la vida.

Tu preferencia es nuestra principal motivación, si te gustó esta nota, ayúdanos a compartirla