Evita que vean tanta televisión.

El tiempo que un niño pasa frente al televisor es tiempo que le resta a otras actividades importantes como la lectura, el trabajo escolar, el juego, la interacción con la familia y el desarrollo social.



En términos generales, la Asociación Americana de Pediatría (AAP) invita a que los menores de dos años no vean televisión ya que en esta etapa “no ayuda al desarrollo motor y mental”. El organismo apunta a que “si se quiere mantener tranquilos a los niños es mejor que sus papás les lean, hablen o canten, pues estas actividades los ayudan a apreciar el componente social de la actividad e interactividad”.

Cuando los niños están viendo un programa de televisión, están también bajo la influencia de numerosos anuncios comerciales, algunos de los cuales son de bebidas alcohólicas, comidas de preparación rápida y juguetes.

Los niños que ven demasiada televisión están expuestos a un mayor número de riesgos para su desarrollo intelectual y emocional. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Sacar malas notas en la escuela. Sucede al dedicar más tiempo a la televisión que a los deberes y al estudio.
  • Leer menos libros. Demasiada televisión resta tiempo a la lectura.
  • Hacer menos ejercicio físico. La televisión supone un grave peligro de sedentarismo para los niños.
  • Tener problemas de sobrepeso. El sedentarismo unido a un mayor consumo de snaks y productos calóricos durante el tiempo que pasan sentados delante de la televisión puede aumentar su riesgo de obesidad.
  • Convertirse en niños pasivos. La celeridad con la que pasan las secuencias de las imágenes en televisión puede hacer perder a los niños por otros juegos tradicionales, que para ellos, se convierten en lentos, aburridos y sin interés.
  • Entender parcialmente lo visto. La violencia, la sexualidad, los estereotipos de raza y de género, y el abuso de drogas y alcohol son temas comunes en los programas de televisión. Los niños son impresionables y pueden asumir que lo que ellos ven en televisión es lo normal, seguro y aceptable. Por consecuencia, la televisión también expone a los niños a tipos de comportamiento y actitudes que pueden ser abrumadores y difíciles de comprender.

En nuestros días, es prácticamente imposible que tu bebé no vea televisión. Aun cuando en casa tengas reglas, él estará expuesto cuando vayan de visita con tu familia, al súper, al centro comercial etc. Por eso, lo mejor es aprender a usarla, para que motive su desarrollo.

Pon atención a lo que tu hijo ve en televisión:

¿Qué pasaría si dejas a tu hijo frente al televisor sin tu supervisión? Según la Asociación Americana de Pediatría (APP) en 24 horas se transmiten:

  • 27 actos de violencia, uno de cada 4 incluye armas
  • 45 mensajes con contenido sexual
  • 3 violaciones, homicidios y asaltos
  • 5 comerciales sobre bebidas alcohólicas
  • 55 comerciales sobre juguetes, videojuegos y otras cosas
  • 27 comerciales de comida, la mayoría de alimentos “chatarra”

Más de la mitad de la publicidad contiene información errónea, engañosa o ambas, pero que los niños creen como verdadera. De tal manera que, la televisión no sólo ofrece sino que impone experiencias y condicionantes a nuestros niños, pues ellos son el principal blanco hacia el cual van dirigidos la mayoría de los anuncios comerciales.


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