Razones para donar sangre

Conoce las razones humanas y los beneficios para tu salud, de convertirte en donante.



La sangre es el regalo más valioso que podemos ofrecer a otra persona: el regalo de la vida. La decisión de donar sangre puede salvar una vida, o incluso varias si la sangre se separa por componentes –glóbulos rojos, plaquetas y plasma–, que pueden ser utilizados individualmente para pacientes con enfermedades específicas.

La sangre segura salva vidas. La sangre se utiliza frecuentemente para tratar a mujeres con complicaciones del embarazo y parto, a pacientes con anemia grave, a víctimas de accidentes, a pacientes sometidos a cirugía o que padecen cáncer y en los trasplantes.

La sangre es el regalo más preciado que una persona puede ofrecer a otra. Es ‘el regalo de vida’. La decisión de donar sangre puede salvar la vida de una persona o, incluso, de varias.

1. Con una sola donación puedes salvar hasta 3 vidas

Al menos tres vidas, pues de la bolsa que tu donas, una vez procesada se extrae una unidad de concentrado de hematíes, otra de plasma y otra de plaquetas. Esta razón, de por sí ¿no vale por las 9 restantes?

2. La sangre no se puede fabricar

La sangre es otro de los tejidos del cuerpo humano. No existe actualmente tecnología que permita crear células humanas como las que tiene la sangre: glóbulos rojos (eritrocitos), glóbulos blancos (leucocitos) o plaquetas de forma artificial. Sólo los aportes de los donantes permiten que los hospitales funcionen.

3. Regeneras la sangre donada

Al donar sangre, luego de un par de días nuestro cuerpo genera sangre nueva y limpia, lo que ayuda mucho a nuestra salud ya que puede ser que al tener siempre la misma sangre se concentren muchos niveles altos en azúcar o grasas.

4. Mañana tú, o los tuyos, pueden necesitar una donación

Nunca sabes cuándo puede tocarte a tí, a tus amigos o familiares.

5. Nos informa de nuestra salud

Aunque no nos lo parezca, donar sangre nos sirve como una pequeña revisión. Se controla nuestra temperatura y presión sanguínea, el pulso, o los niveles de hemoglobina. Además, se comprobará si padecemos enfermedades infecciosas como el VIH, la hepatitis B y C o la sífilis. Pero ojo, donar sangre no reemplaza al análisis convencional, solo nos sirve como un indicador de que no padecemos alguna de estas enfermedades infecciosas.

6. Mejora el flujo sanguíneo

Estamos rodeados de agentes que tienen un potencial nocivo para nuestra sangre, como el tabaco, las radiofrecuencias, el estrés o el azúcar de nuestra dieta. Todos ellos hacen que nuestra sangre se hipercoagule, es decir, que se vuelva más densa y fluya con más dificultad. La hipercoagulación pasa factura a nuestros vasos sanguíneos, contribuyendo a su ruptura. Por ello donar con regularidad (dentro de los límites permitidos) nos ayuda a que nuestra sangre fluya con mayor facilidad, preservando el estado de los mismos.

7. Equilibra los niveles de hierro

El hierro se utiliza por el organismo principalmente como parte de la hemoglobina, que es la proteína transportadora de oxígeno a los tejidos, encontrándose el 70% del hierro en estás proteínas. Tanto la falta como el exceso son perjudiciales para el organismo. Por cada unidad de sangre donada, perdemos aproximadamente un cuarto de gramo de hierro. Aunque pienses que esto es malo, ya que la falta de hierro puede conducir a la fatiga, la disminución del sistema inmune o a una anemia, los niveles altos de hierro en la sangre pueden ser aun peores, y desgraciadamente son más comunes. Sin embargo, este beneficio cobra mayor importancia en las mujeres pre-menopaúsicas, ya que las disminución de los niveles de hierro en las mismas reducen la probabilidad de sufrir un ataque al corazón. La cifra es sorprendente: alrededor 88% de las mujeres pre-menopaúsicas que son donantes, tienen un riesgo menor de sufrir un ataque cardíaco.

8. Mejora la sensibilidad de la insulina

Otro de los resultados aparentes de la donación es un menor riesgo de diabetes; al parecer, quienes han donado sangre en los últimos cinco años tienen menor riesgo de sufrir esta enfermedad, o muestran menores avances. Si bien hay estudios que muestran esta relación, no está claro cuál sería la relación entre la mejor respuesta a la insulina y la donación.

9. Mejora los ánimos

La satisfacción inmediata que recibes tras la donación de sangre puede hacerte sentir muy bien. Consigues el placer de saber que no sólo ayudaste a mejorar tu vida, además salvaste potencialmente la de otros. Esta sensación estimulante te trae un bienestar general, lo cual reduce el estrés y potencia al sistema inmunológico. La actitud positiva se canaliza en el organismo a través del buen funcionamiento de las células y tejidos. Una mentalidad adecuada fortalece el sistema inmunológico. Y, al contrario, cuando hay actitud negativa, el cortisol aumenta y es un inmunosupresor importante.

10. Disminuye el riesgo de cáncer

De acuerdo con un estudio a largo plazo que se llevó a cabo en más de un millón de donantes de sangre escandinavos, mientras más sangre donaba una persona, menor era su probabilidad de desarrollar cáncer, según el Miller-Keystone Blood Center. El estudio apunta a que la donación de sangre baja los cánceres de hígado, pulmón, colon, estómago y garganta.


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