Algunos mitos y verdades sobre la fertilidad



En el vasto y ancho mundo de la comunicación existen fuentes proveedoras de información sobre cómo tratar de tener un hijo, sobre fertilidad e infertilidad, pero desafortunadamente no siempre se puede saber con seguridad cuáles son ciertas y cuáles no.

Quedar embarazada no siempre resulta una tarea fácil; es más, las probabilidades de tener un embarazo durante los años más fértiles de una mujer, que son los 23 y los 25, es de un 35%, lo que demuestra que lo normal es que sea muy difícil concebir, y no lo contrario.

Entre los mitos más compartidos podemos escuchar que es posible quedarse embarazada en cualquier momento del mes. La realidad de esto es muy diferente, para quedar embarazada, se debe mantener relaciones sexuales de forma regular en los días anteriores a la ovulación o próximos a esta. Los dos o tres días que preceden a la ovulación y el propio día de la ovulación son los más fértiles. Una vez que el óvulo desaparece, no es posible quedar embarazada hasta que no comience el siguiente ciclo menstrual.

Otro mito que muchos aseguran es que el ciclo menstrual dura siempre 28 días y cada mujer ovula el día 14. La verdad es que el ciclo menstrual promedio dura 28 días, pero cada mujer es única y cerca de la mitad de los ciclos de las mujeres varían más o menos en unos 7 días. Como la duración de los ciclos menstruales es variable, al igual que el momento y fecha en que se produce la ovulación, puede resultar difícil saber cuáles son los días fértiles.

Si has escuchado que es posible quedar embarazada pronto controlando la temperatura corporal, te has topado con otro mito. No se recomienda llevar un control de la temperatura corporal basal como ayuda para quedar embarazada porque la temperatura del cuerpo de las mujeres sube tras la ovulación, momento en el que ya es demasiado tarde para maximizar las probabilidades de quedar embarazada en ese ciclo menstrual.

Los mitos sobre la fertilidad circulan muchísimo

A continuación este otro mito afirma que cuando nunca se ha utilizado un método anticonceptivo hormonal, la pareja debería quedar concebir con más facilidad y con los primeros intentos.

En realidad, el hecho de no haber utilizado anticonceptivos hormonales no implica que tendrás más probabilidades. Es posible que el cuerpo de la mujer pueda regularse mejor, lo cual no significa que pueda quedarse embarazada más fácilmente, pero la fertilidad puede verse influida por muchos factores aparte de los métodos anticonceptivos.

Otro mito asevera que es fácil quedarse embarazada entre los 23 y los 25 años, el momento más fértil en la vida de una mujer, en este punto las probabilidades de conseguir un embarazo son del 35 por ciento. Y a medida que pasa el tiempo, estas posibilidades se reducen drásticamente. Durante esta época la mujer tiene un número importante de óvulos, que son de una calidad óptima, los cuales se van perdiendo con los años por lo que concebir no es una tarea fácil.

He aquí otro mito que dice que la edad no influye en las posibilidades de concebir. Cuando una mujer cumple los 35 años, las probabilidades de quedarse embarazada se reducen a un ocho 8%; mientras que, una vez cumplidos los 40 son de un 2%, y a los 50 las posibilidades son nulas y hay que recurrir a técnicas de reproducción asistida.

Mientras haya menstruación, una mujer es fértil, reza otro popular mito. Tener todavía ciclos menstruales no garantiza, en ningún caso, la posibilidad de concebir.

La infertilidad también es un tema controversial

La infertilidad es psicológica: Aunque es importante mantener la serenidad y tener paciencia en el momento en el que se intenta concebir, el origen de la infertilidad es físico.

Una verdad que se debe tener en consideración es que solo hay posibilidades de embarazo durante tres días al mes y esto se debe a que el óvulo solo puede ser fecundado durante dos o tres días cada mes, así que si no se produce la fecundación en ese tiempo, es imposible que se logre un embarazo.

Sin embargo, hay que señalar que no es necesario programar las relaciones, ya que se debe evitar que el sexo se convierta en algo rutinario y que pueda resultar una obligación para la pareja.
Y esta, más que una verdad, es algo para tener en consideración: el 40% de los casos de infertilidad tienen origen en el hombre. Aunque el hombre, a diferencia de la mujer, mantenga su capacidad fecundadora durante toda su vida, cuanta más edad tenga, menor es la calidad seminal, por lo que no sólo es más difícil la fecundación, sino que también se incrementa el riesgo de tener descendencia con patologías genéticas.

Fuente: www.eresmama.com


Tu preferencia es nuestra principal motivación, si te gustó esta nota, ayúdanos a compartirla