Los productos tonalizadores, aliados para un maquillaje con efecto bronceado



Con el protector solar como producto imprescindible y las vacaciones en su versión más reducida, se volvió necesario buscar una opción que disimule el blanco más radiante y brinde una apariencia símil bronceada.

La cosmética y específicamente el maquillaje, por suerte, encuentra una solución a todo y nada mejor que un bronzing makeup para pasar de ser un caramelo “palito de la selva” a la “chica de Ipanema”.

Para lograrlo, es muy importante tener en cuenta tres puntos fundamentales.

  • Limpiar e hidratar la piel.
  • Usar una base bien liviana del mismo tono o intermedio que el cuello y escote.
  • Usar un bronzer o un producto tonalizador del mismo tono que nuestro bronceado y con un dejo de brillo. El error más común, y que a todas alguna vez nos ocurrió, al usar este tipo de productos es terminar con una “máscara” al mejor estilo Magda de la película Loco por Mary, y eso, justamente ¡es lo que menos queremos!

Para evitarlo, la recomendación es colocar el bronzer únicamente en las zonas donde el sol pega naturalmente en el rostro: la manzanita de las mejillas, el puente de la nariz, los costados de la sien, y el contorno del rostro. Pensando en dibujar el número 3, comiencen por la frente siguiendo la línea del cabello y bájenlo alrededor del contorno hasta debajo de los pómulos, luego a través de la mandíbula y debajo de la barbilla.

Como terminación, conviene aplicar iluminador -conviene elegir uno que tenga una textura fina y en un tono más cálido que la base- en la parte superior de los pómulos, por encima y por debajo de las cejas, el mentón y el arco de cupido (esa muequita que se nos hace en el labio superior). En definitiva, donde naturalmente irradiaría la luz. Así logramos que el rostro luzca con mayor dimensión, fresco, y evitamos que se vea como algo plano y oscuro.

Un tip infalible: mezclar bien todos los productos. Al girar la cabeza de un lado, tendremos la perspectiva de cómo quedan los productos en sintonía, generando un brillo fresco y natural.

¿Qué producto elegir?

Ante tanta cantidad de productos y texturas, es importante buscar la mejor fórmula. Acá, algunas recomendaciones.

Los polvos compactos son, por lo general, más fáciles de aplicar que los volátiles esos que tienen una textura más ligera y que los gelificados, especialmente si prefieren un look más sutil.
Para aplicarlos, tomen un pincel grande y esponjoso y luego descarguen el producto sobrante en un papel tissue. De a poco, aplicarlo en las zonas indicadas hasta lograr la intensidad que buscan.
Además, hay marcas que ofrecen combinados de bronzer, iluminador y rubor.

Ahora sí, combinando estos consejos con tu look y makeup favoritos, estarás lista para brillar. Un consejo extra: este mismo color, como “recién salido de la playa”, puede aplicarse todo el año.

Fuente: www.entremujeres.com


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