Cómo gestionar la inseguridad en la pareja



Ser inseguros puede causar más problemas de los que podrían parecer naturales a primera vista. No solamente para el individuo en sí mismo, sino también para aquella persona que comparte la vida con él, es decir, su pareja. No estar convencidos de nosotros mismos, de lo que hacemos, o de cada paso que damos, no tiene porque ser un símbolo de debilidad, sino que puede ser la expresión de alguien que quiere muchas certezas antes de dar pasos. Pero si esa inseguridad se cuela sin razón alguna en cada uno de los rincones de nuestras vidas, puede que acabe dañando la relación.

La falta de confianza ocasiona muchas veces la necesidad del otro, y de las atenciones de éste, de forma constante. Cuando éstas no se producen, o simplemente la otra persona reclama sus espacios y no se le dan, podemos enfrentarnos ante problemas que antes no lo eran. Cada cual debe darle la libertad que el otro necesita. Pero cuando no confiamos en nosotros mismos, somos incapaces de confiar en el otro. Y eso puede traducirse literalmente en una necesidad de control absoluta, que desemboca en crisis de celos sin sentido que solo dañan el escaso vínculo de confianza que se habría creado.

Mantener la calma, y arreglar primero los problemas de inseguridad de cada cual son una de las prioridades a la hora de intentar que una relación de pareja funcione. Dejarnos de pensar que todo va a salir mal, y querernos a nosotros mismos por encima de todas las cosas, es importante para no caer en este tipo de errores. Así que lo mejor es, antes de montar un numerito, hacer un examen de conciencia. Además, el otro, si nos abrimos a él, probablemente pueda ayudarnos. Pero no podemos hacerlo con ataques y con películas en la cabeza que solo tienen un guión de ciencia ficción que raramente se corresponde con la realidad.

Así que si eres de esas personas inseguras, a las que les cuesta tomar decisiones, y dudas de todo, que no te cueste confesarlo, y sobre todo, intenta mantener la calma, y preguntar, antes de suponer y darlo todo por perdido para luego venirte abajo y tener que pedir perdón. Porque puede que el otro lo soporte una vez, dos ó tres; pero al final del todo, acabará cansándose. Porque la falta de confianza y de libertad personal, minan realmente las relaciones entre dos.

Fuente: www.centromujer.republica.com

 


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