Nuevos consejos para el uso de tablets y teléfonos móviles por los niños



Los nuevos consejos que La Academia Americana de Pediatría publica para el uso de tablets y teléfonos móviles por los niños, están encaminados hacia la protección de la infancia. Básicamente son un cúmulo de propuestas que los expertos ofrecen a los padres para prevenir problemas de salud, deficiencia de atención y conducta de los menores.

Por su importancia, en el presente texto te ofrecemos un resumen comentando algunos de los principales puntos que recoge el anuncio.

La dedicación del tiempo a actividades más provechosas

El tiempo de ocio de los menores debe compartirse entre el descanso, juegos pasivos y actividades que les permitan ejercitarse físicamente.

El desarrollo psicomotor de los pequeños que abusan de los dispositivos electrónicos se ve afectado.

Los padres deben regular las horas que sus hijos pasan delante del ordenador y motivarlos a divertirse más con el balón, la cuerda, el hula hop, y muchos otros juegos que llegan desde antaño pero que, en su tiempo, así como en la actualidad, desarrollan habilidades motoras y la musculatura en edades tempranas.

Los niños de hoy necesitan apegarse a actividades más constructivas que les promuevan la movilidad.

Regulación del uso de los dispositivos durante las cenas familiares y el descanso nocturno

Las cenas familiares son para eso: reunirse en familia. Aunque los modales que persiguen algunas culturas lo desaconsejan, muchos aprovechan ese momento en el que todos se encuentran juntos para comentar acerca de su día, sus planes para las próximas horas y cualquier otro tema que les concierne.

Las comidas son ese instante especial en el que se cruzan miradas de afecto, reconocimiento, aprobación…, en el que el niño puede hablar sobre lo que aprendió durante la jornada escolar, cómo se portó en clase, las tareas que tiene, el juguete que quiere que le compren… es el momento de compartir y pasar un rato agradable.

La Academia Americana de Pediatría advierte acerca de la importancia de aprovechar las cenas para fortalecer los lazos familiares.

Lo mismo sucede con el horario de descanso. Los pediatras advierten acerca de los trastornos del sueño, entre ellos el insomnio, que afecta a quienes pasan mucho tiempo delante de las pantallas antes de dormir.

También se habla de bajo rendimiento escolar, sueño durante las horas de vigilia, poca concentración, apatía y cansancio excesivo como consecuencia de no dormir bien.

Las relaciones sociales frente al aislamiento que causan las pantallas

Los niños que abusan de los dispositivos electrónicos se relacionan poco con otros niños.

Estos menores comienzan a tener problemas para establecer amistades, les cuesta aprender, hablar correctamente, expresar sus sentimientos y estados de ánimo…

Esta carencia del trato “tú a tú” también afecta su inteligencia emocional y los priva de aprender cómo actuar y responder frente a los distintos escenarios a los que se exponen.

Hay que darles a los niños de este tiempo la oportunidad de interactuar con otros menores de su edad, aprender de ellos y hasta compararse en el sentido más sano, porque de eso depende que aprendan a ser y comportarse como el resto, se tracen metas, se nutran de las experiencias ajenas, se les despierte su espíritu de querer explorar y probar por sí mismos lo que ese otro les cuenta.

Límites según las edades de los niños para el uso de tablets y teléfonos móviles

Por último, La Academia Americana de Pediatría también refiere que deben existir límites en cuanto a las edades de los niños para usar y aprovechar las “bondades” de los ordenadores, tablets y móviles.

Se habla acerca de que los bebés (menores de 18 meses) no deberían exponerse a este tipo de medios a no ser salvo excepciones cuando, por ejemplo, el padre, la madre u otro familiar quiera verlo y hablarle a través de una video llamada.

A los niños entre los 2 y los 5 años de vida se les podría poner contenido de calidad, es decir, canciones, animados pensados específicamente para esas edades, pero limitando el tiempo a 1 hora por día y siempre en presencia de algún adulto que pueda explicarle qué significan las imágenes que ve.

El contenido mediático debe ser específicamente supervisado luego que el niño cumple, por ejemplo, los 6 años de edad, cuando ya comienza a ser más dueño de sus rutinas, se acuesta solo en una habitación, tiene una computadora a la que sabe acceder fácilmente y por ende, deja de ser dependiente de mamá para que le busque sus animados y juegos preferidos.

Fuente: www.eresmama.com

 


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