“Basura” que nutre.

A la hora de escoger nuestros alimentos debemos tomar en cuenta aquellos productos que cuentan con los beneficios más nutritivos.



Siempre que preparamos alimentos solemos hacerlos a un lado sin considerar todos los poderosos nutrientes de los que nos estamos perdiendo: la cáscara de la manzana, la de naranja, los tallos de acelga o la corteza de la sandía son más que “aparentes desperdicios”. Descubre cuáles son.

1. Cáscara de manzana

Las manzanas son unas de las frutas más nutritivas que existen gracias a que son ricas en aminoácidos, así como en calcio, hierro, magnesio y potasio. Además, sus cáscaras poseen un antioxidante llamado quercetina, del cual se ha encontrado que proporcionan beneficios a los pulmones y al cerebro.

Una manzana promedio contiene aproximadamente 4,4 gramos de fibra, lo cual, gracias a la quercetina, también parece luchar contra el daño tisular en el cerebro relacionado con la enfermedad del Alzheimer y otros males degenerativos. Eso sí, para evitar problemas de salud, procura desinfectar muy bien esta fruta antes de comerla.

2. Tallos de acelga

Al preparar una ensalada, muchos suelen hacerlos a un lado, pero los tallos de las acelgas han demostrado ser más nutritivos que cualquier alimento. Esto es gracias a que contienen importantes cantidades de glutalamina, un aminoácido que juega un papel fundamental en la curación del cuerpo y los procesos de reparación.

Las acelgas son unas de las verduras que más folatos posee, son esas vitaminas que actúan directamente sobre la producción de glóbulos blancos y rojos, así como también en la síntesis del material genético y en la formación de anticuerpos. Así que ¡a consumir esta verdura junto con sus tallos!

3. Cáscara de naranja

Al preparar un jugo de naranja, lo primero que vemos entrar al cesto de basura son sus cáscaras, sin imaginar la gran cantidad de nutrientes que nos estamos perdiendo. Un estudio realizado en 2004 reveló que un químico que se encuentra en esta cubierta, tendría un efecto reductor del colesterol más fuerte que varios medicamentos.

Además, se ha encontrado que las cáscaras de naranja poseen unos compuestos, flavonas polimetoxilatados, que también pueden ser los responsables de poderes protectores cítricos contra las enfermedades del corazón y la inflamación, según el estudio realizado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

4. Remolacha

En la actualidad muchos agricultores cultivan la remolacha por sus raíces, pero en la antigüedad solían hacerlo por sus hojas, ya que son una fuente importante de fibra, hierro, así como vitamina A y K.

La próxima vez que compres un manojo de remolachas no olvides de hervir o cocinar al vapor sus hojas, pues contienen altas cantidades de luteína y betacaroteno, antioxidantes que ayudan a mantener los ojos y la piel saludables. Su sabor es dulce, así que podrían darle un toque diferente a tus ensaladas.

5. Corteza de la sandía

Se ha encontrado que esta fruta jugosa contiene un aminoácido conocido como L-citrulina, el cual es efectivo para mejorar el rendimiento deportivo al reducir el dolor muscular, así lo da a conocer un estudio del Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura.

Además, por si lo anterior no fuera suficiente, también se ha hallado que la corteza de la sandía juega un papel importante en el ciclo de la urea del cuerpo, ya que ayuda a eliminar el nitrógeno en la sangre y lo evacua mediante la orina.

6. Hojas de nabo

Al igual que las hojas de remolacha, las hojas de los nabos son una poderosa fuente de vitamina A y K, así como una buena fuente de fibra, hierro, potasio y más. Asimismo, es bajo en grasas saturadas y aporta niveles muy bajos de colesterol.

A partir de ahora ya no desecharas estas hojas, ya que además, son una rica fuente de proteínas, tiamina, niacina, ácido patoténico y fósforo, sin olvidar las vitaminas E (alfatocoferol), riboflavina, vitamina B6, ácido fólico, cobre y manganeso.

7. Piel de la papa

Aunque muchos o casi todos se deshacen de ella, la piel de la papa es una gran fuente de fibra. También contiene una gran cantidad de vitaminas del complejo B, vitamina C, hierro, calcio y potasio, entre otros nutrientes, de acuerdo con información de la Academia de Nutrición y Dietética.

8. Semillas de calabaza

Para cerrar con este listado no podríamos olvidar a las semillas de la calabaza. Se ha encontrado que la mitad de una taza de estas semillas contienen más de la ingesta diaria recomendada de magnesio, lo que podría conducir a menos problemas del corazón.

De acuerdo con la Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) el magnesio ayuda a regular la síntesis de proteínas, la presión arterial, así como la función muscular y nerviosa y mantiene el control de glucosa en la sangre. Consumir semillas de calabaza es una buena opción para mantenerte sano.


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