Errores que puedes cometer al preparar tu smoothie.

Hacer un smoothie parece la manera más simple de empezar bien tu día, pero puedes estar cometiendo algunos pequeños errores.



Mezclar demasiado rápido

No le restes importancia a esto, tómate tu tiempo en batir. Los smoothies son rápidos, pero no significa que batir durante tres segundos. Debes mezclar todo bien para que tu smoothie no contenga trazas. Dedícale uno o dos minutos con una batidora normal, o un minuto si estás usando una súper rápida.

Añadir espesantes

Los smoothies deberían tener algo de cuerpo, por lo que usa algo que espese la mezcla y lo haga cremoso. Las frutas que tienen pulpas espesas como los melocotones, los albaricoques, los mangos y los plátanos producirán una deliciosa consistencia espesa y cremosa.

También puedes utilizar una cucharada o dos de semillas de linaza o chía, los cuales añadirán una buena dosis de omegas.

Excederte con los polvos

En pocas palabras, muchos polvos nutricionales no son tan buenos para ti. No tomes nada de bote sin leer su etiqueta, no es raro ver edulcorantes artificiales, e impronunciables ingredientes añadidos.

Caer en la tentación dulce

Bajo ningún concepto añadas azúcar, y si estás usando una leche que no sea de vaca, ve a por el tipo menos dulce. Por ejemplo. los frutos del bosque, los plátanos helados y leche de almendras son naturalmente dulces.

Si tu smoothie aún termina siendo muy dulce, toda la esperanza no está perdida, utiliza zumo de limón o lima para equilibrar el sabor.

Añadir el frigorífico entero

Menos es más. Sabemos que es tentador añadir kale, aguacate, frutos del bosque, coles, espirulina y quínoa a tu combinación pero resístete a echarlo todo en todas las comidas. Por el contrario, elige tres o cuatro.

Por otro lado el sabor se puede volver asqueroso, especialmente si estás añadiendo verduras. La maca, por ejemplo, es un superalimento que combina bien con la mayoría de frutas y semillas.

Usar demasiado hielo

Echar muchos cubitos de hielo dificulta incorporar a la bebida las grasas buenas como puede ser el aceite de coco, el aceite de linaza, semillas o nueces.

Por lo que intenta añadir el hielo lo último para asegurarte de que todo está bien combinado y de que tienes más control del ratio de cubitos por smoothie. Una inteligente idea es congelar el zumo restante, la leche de coco o la leche de almendra en una cubitera, y usa esos cubos, en vez de como hielo, para añadirlos a tu smoothie.

Añadir todo el líquido de una vez

Verter toda tu leche, zumo o agua de coco en una sola vez puede dejarte con un smoothie muy pequeño. Combina con la mitad del líquido primero, después añade tus verduras, fruta, semillas, nueces, aceite, después el hielo y mira si te gusta la consistencia. Puedes poner más si es necesario.

Usar fruta no madura

No te comerías una fruta no madura, por lo que no la añadas a tu smoothie tampoco. No se combinará bien y no sabrá bien.

Por el contrario, la fruta madura que tiene algún golpe está bien, los smoothies no son un concurso de belleza, todo depende del sabor.

Caer en la desidia

Se creativo, manteniendo pocas guías generales en la mente: siempre usa una variedad de frutos del bosque, algo para hacer la mezcla espesa y cremosa, y una leche de buena calidad.


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