¿Por qué es tan importante dormir bien?



Piensa en esto: estarás durmiendo más de un tercio de tu vida, lo que significa que dormir es biológicamente indispensable para vivir, y no solo para mejorar tu productividad y memoria.

Muchas veces se piensa que dormir es como apretar el interruptor de apagado pero, en realidad, mientras duermes tu cerebro continúa sumamente activo y tu cuerpo inicia procesos de reparación, mantenimiento y construcción de tejidos, de tal forma que, cuando la alarma suena, tu cuerpo está fresco y renovado.

Sin embargo, todos estos importantes procesos requieren que permanezcas dormido durante un tiempo suficiente y, como puedes imaginar, se ven afectados cuando recortas tus horas destinadas a dormir.

Pero entonces, ¿cuántas horas son necesarias para “dormir bien”?… Sigue leyendo para enterarte.

¿Cómo saber si duermes bien?

Tal vez piensas que tu problema de “falta de sueño” no es tan grave, sin embargo, no dormir suficiente (incluso sólo unas horas menos) trae consigo consecuencias graves a corto y largo plazo.

Te explico el porqué: No dormir bien es para tu cuerpo como una deuda con el banco, cada día que no logras cumplir con tu cuota de descanso la deuda crece y le cobra la factura a tu bienestar.

Cada día que no logras cumplir con tu cuota de descanso, tu deuda de sueño crece.

Lamentablemente la mayoría de personas no cumple con la cuota recomendada de sueño diario. La cantidad óptima de sueño que tu cuerpo necesita es entre 7 y 8 horas, no más y no menos de ese tiempo. Esta cifra puede modificarse con la edad, pero la gran mayoría de población necesita dormir esa cantidad de horas.

Es probable que ya estés familiarizado con las consecuencias a corto plazo de dormir menos, como por ejemplo la típica pesadez en el cuerpo y la falta de concentración notoria. Sin embargo, a largo plazo, las consecuencias en tu vida pueden ser muy graves como: aumento de la presión arterial, hipertensión, más probabilidad de sufrir enfermedades del corazón o diabetes y obesidad. Lo que es aún peor: un estudio reciente demostró que la falta de sueño puede afectar a nivel genético.

Tal vez estés pensando que dormir un poco más durante el fin de semana solucionará el problema, pero te equivocas. Está comprobado que no es posible recuperar el tiempo de sueño perdido.

Así que no dormir lo suficiente es como hacer negocios con la mafia incluso si sólo se trata de una hora menos de lo necesario.

Muchas veces, cuando tenemos una deuda de sueño, nuestro cerebro está tan cansado que somos incapaces de detectar el problema. Otras veces simplemente no lo queremos reconocer, y decimos cosas como: “yo no necesito dormir tanto”, “estoy más activo en la noche”, “mi cuerpo ya está acostumbrado” y un largo etcétera.

Para que logres ser más objetivo con tu falta de sueño, lee los siguientes síntomas y signos típicos que generan los malos hábitos nocturnos.

1.¿Duermes menos de 7 horas?

En términos generales una persona normal adulta requiere entre 7 y 8 horas de sueño diario. En algunos experimentos se ha visto que después de permanecer 16 horas despierto inevitablemente siguen 8 horas de sueño (incluso si vives en una cueva sin exposición a la luz).

2.¿Te esfuerzas por mantener tu atención?

No dormir suficiente disminuye tu estado de alerta y capacidad de reacción y, por lo tanto, mantener tu atención en cualquier actividad se convierte en algo que requiere el doble de esfuerzo.

3.¿Necesitas demasiada energía para tener una conversación?

Si no dormiste bien es mejor que canceles esa importante reunión. Las personas con una deuda de sueño presentan síntomas similares a los de una persona levemente alcoholizada; por consiguiente, aparecen problemas para pronunciar y encontrar las palabras adecuadas o para seguir el hilo de una conversación cotidiana.

4.¿Generalmente estás de mal humor o triste?

No culpes al cielo gris, probablemente la respuesta de tu tristeza se encuentre en tu colchón. Se ha visto que la falta de sueño afecta directamente tu estado de ánimo, y paradójicamente esto resulta en menos capacidad para dormir, como un pez que se muerde la cola.

5.¿Enfermas constantemente?

El sistema inmune del cuerpo se debilita conforme aumente la deuda de sueño y, por consiguiente, tienen más probabilidad de contraer enfermedades. Un estudio reciente demostró que las personas que duermen menos de 5 horas tienen siete veces más probabilidad de tener un resfriado.

6.¿Notas que has subido de peso y tienes hambre todo el día?

No lograr comer más saludable no se debe a tu falta de fuerza de voluntad sino a tu ¡falta de sueño! Dormir poco se relaciona con el aumento de peso, pues la falta de energía estimula tu apetito e interfiere con tus decisiones de comida dando como resultado una mayor preferencia a porciones de alimentos más grandes y con más azúcares o grasa; lo anterior puede observarse después de un solo día de dormir menos de lo necesario. Lo que ocurre fisiológicamente es un aumento de la grelina (hormona del hambre) y una disminución en la leptina (hormona de la saciedad), una combinación que no quieres tener en tu vida.

7.¿Has perdido tu interés sexual?

La falta de descanso se refleja en un menor interés sexual, estás cansado y lo único que quieres hacer al ir a la cama es dormir. Fisiológicamente aparece una disminución de la testosterona directamente relacionada con el interés sexual. Esta situación a largo plazo trae consigo problemas interpersonales y disminución de tu autoestima.

8.¿Explotas sin razón? ¿Te cuesta controlarte?

Las personas con falta de sueño tienen problemas para leer el lenguaje no verbal y, por lo tanto, interpretan como amenazante aquello que no lo es. Además la respuesta de alarma o miedo en tu cerebro permanece activa, y por esta razón tu capacidad para tomar mejores decisiones y solucionar problemas se ve afectada.

9.Te sientes apático, con estrés y sin energía

Los malos hábitos nocturnos se reflejan evidentemente en una falta de energía, lo que no solo te hace faltar una vez más al gimnasio, sino que también genera un peor manejo emocional, más estrés y más ansiedad.

Quizás contar ovejas aún no tenga una base científica, pero este truco puede darle tranquilidad a tu cerebro, lo que facilita conciliar el sueño. Un audiolibro o contar hacia atrás de par en par también tienen este efecto de aburrimiento que te ayuda a dormir.

Ahora ya sabes que hacer a partir de esta noche para lograr tener dulces sueños y despertar con las pilas recargadas.

Si tienes un problema severo de insomnio, es importante que consultes a un profesional que te evalué de cerca, pues las causas y consecuencias del insomnio pueden ser serias.

 


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