Cómo escoger los complementos más adecuados.

Los complementos pueden ayudarnos a dar un toque distinto a nuestra imagen y a nuestro vestuario.



Una cosa hay que dejar clara, si no solemos vestir complementos, no es necesario u obligatorio llevarlos. Hay personas muy elegantes que no necesitan vestir complementos para mejorar su imagen

Cómo lucir collares, anillos, brazaletes, pendientes…

La primera vez que lucimos algún complemento puede que nos sintamos un poco extraños. A algunas personas les llegan incluso a molestar. Pero no es nada raro. Es la falta de costumbre.

Los collares

¿Qué longitud debe tener un collar? Depende de varios factores, longitud del cuello, volumen pectoral, etc. Para un cuello corto mejor un collar largo, por debajo de la clavícula. En caso contrario, nos va a hacer el cuello más corto y ancho. Mejor la medida llamada “princesa” que se sitúa por debajo de la clavícula. A menor volumen pectoral, situar el collar a medio pecho. Si tenemos mucho pecho el collar mejor por encima o por debajo del pecho, pero no a la altura del pecho.

Las personas bajas no deben llevar collares demasiados largos. Si es una persona alta sí que puede llevar un collar o colgante algo más largo que puede llegar, incluso, a la altura de la cintura.
Los brazaletes o pulseras

Para elegir un brazalete de forma adecuada hay que tener en cuenta la longitud de los brazos. Una forma de saber si tenemos los brazos largos, proporcionados o cortos es dejar los brazos caídos y ver si la muñeca nos queda a la altura de la cadera -la cabeza del fémur-.

Si tenemos los brazos largos nos podemos poner brazaletes más anchos, o varias pulseras juntas. Pero si tenemos los brazos cortos es mejor utilizar brazaletes más finos y no vestir varias pulseras juntas.

Anillos

En este caso ocurre lo mismo que con los brazos. Influye la longitud y el grosor de los dedos. Los anillos anchos acortan los dedos y acortan las manos -sobre todo cuando llegan a los nudillos-.
Pendientes

La forma del rostro es uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de elegir unos pendientes. Por ejemplo, unos pendientes que sobrepasen la línea de la mandíbula creamos un efecto de cuello corto.

Los pendientes grandes como aros, etc. favorecen a las caras delgadas y afiladas. Los pendiente más rectos, con caída muy lineal favorecen a los rostros más voluminosos o redondos porque les alargan un poco. Es cuestión como hablamos en su día de las caderas que las personas de rostro ancho no aporten “volumen” con sus pendientes y las personas de rostro afilado si aportan cierto volumen en este tipo de complementos.

Una forma de comprobar cómo nos queda un complemento es hacernos una foto y observarla. Este imagen nos va a dar de un solo vistazo cómo nos queda ese “look” y cómo nos van a ver los demás. La cámara no engaña.


Tu preferencia es nuestra principal motivación, si te gustó esta nota, ayúdanos a compartirla