6 consejos básicos para cuidar tu memoria



La ciencia lo confirma: los seres humanos sí tenemos la facultad de almacenar recuerdos y conocimientos de forma ilimitada. ¿Entonces por qué entonces olvidamos las cosas?, ¿por qué hay gente que parece que tiene cerebro de teflón y no puede retener nada?

Expertos explican que recordamos hasta con lujo de detalle todo lo que nos resulta importante o muy impactante (tu primer beso o un accidente, por ejemplo) pero olvidamos al instante lo que tomamos como irrelevante. Lo mismo aplica para el conocimiento: tenemos muy presente lo que nos impactó, nos cambió la vida o nos resultó útil, pero no lo que nos aburrió o nunca entendimos.

Pero tener buena memoria no depende sólo de eso. También hay factores que la dañan sin que te des cuenta: el estrés, la depresión y algunas enfermedades como la diabetes, la hipertensión, la esquizofrenia, el síndrome de down o Alzheimer. Y sí, el consumo de drogas y la vejez, si no llegas a edad avanzada con calidad.

Lo que sí es un hecho es que no es posible perder por completo todos tus recuerdos y aprendizajes (ni con un accidente). Todos podemos aumentar y ejercitar la memoria… y también deteriórala si no la cuidamos.

Cómo ejercitar la memoria

Si quieres mantener en buenas condiciones tus recuerdos y aprendizajes… o ser un gran mentiroso que recuerde todas sus fechorías, considera estos consejos:

  1. Usa la repetición como tu mejor sistema para retener datos, cifras, nombres, lugares… Pero debes repetirlo con sentido: tienes que lograr que eso sea útil o relevante para ti, de lo contrario, sólo lo recordarás en el corto plazo y después lo olvidarás.
  2. Relaciona los datos e información con todos tus sentidos: olores, sabores, sonidos o imágenes. Si puedes asociarlo con algo tonto o cómico, lo recordarás mucho mejor.
  3. A la memoria le gustan los desafíos: haz rompecabezas, sudoku, crucigramas, lee lo más que puedas, has ejercicios matemáticos, aprende idiomas… En el sentido metafórico, la memoria se ejercita como si fuera un músculo (después de todo, el cerebro sí lo es)
  4. El ejercicio físico resulta fundamental: si ejercitas el cuerpo, ejercitas el cerebro, y por tanto, la memoria.
  5. ¡Cuidado! El enemigo de la memoria es el estrés, así que diviértete, rodéate de amigos, busca espacios físicos agradables y siempre haz algo que te guste.
  6. ¿Alimentos especiales? Aunque circulen por todas partes recomendaciones de comer nueces, alimentos con Omega 3 o suplementos, muchos expertos aseguran que aún no se ha comprobado que consumir ‘algo’ en especial resulte útil para la memoria. Lo que sí es un hecho, es que si no se tiene una buena alimentación se pueden desarrollar enfermedades que indirectamente la afecten (diabetes, hipertensión, depresión, etc).

Fuente: www.huffingtonpost.com.mx

 


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