Cómo quitar los callos de forma natural.

Pueden aparecer por el uso excesivo del calzado y, además de ser antiestéticos, pueden resultar muy dolorosos y molestos.



Las callosidades se pueden convertir en una protección para ciertas áreas del cuerpo las cuales siempre están sometidas a presión o fricción.

Por eso también pueden surgir en las palmas de las manos por la utilización de herramientas.

Otras causas de callosidades son la práctica de deportes sin el calzado o los calcetines adecuados, las malformaciones en los huesos de los pies o caminar de forma incorrecta.

Algunas de las recetas caseras más eficaces son:

1. Aspirina y limón

Cuando combinamos ambos ingredientes se forma una pasta que ablanda el callo y luego es más fácil retirarlo con ayuda de una piedra pómez.

Ingredientes

  • 7 aspirinas
  • El jugo de 1 limón

Preparación

  • En un mortero tritura las aspirinas hasta que quede un polvo.
  • Exprime el limón y añade mientras remueves bien.
  • Puedes echar un poco de agua si es necesario (para formar una pasta homogénea).
  • Aplica una buena cantidad de este remedio casero sobre el callo limpio y seco.
  • Envuelve con una bolsa de plástico y deja actuar 20 minutos.
  • Retira con agua caliente y a continuación, frota suavemente con una piedra pómez.

2. Cebolla

No solo tiene propiedades antisépticas, sino que también ablanda la piel y permite que los callos “se desprendan” solos tras algunos días.

Únicamente precisas una cebolla cortada por la mitad.

Frota cada parte sobre la callosidad y cubre con calcetines.
Al otro día, enjuaga bien.
Repite todas las noches durante al menos una semana.

3. Té de manzanilla

La infusión preparada con flores de manzanilla tiene efectos sedantes y un aroma muy agradable. Además, nos ofrece otra propiedad adicional: tratar las durezas de los pies al equilibrar el pH de la piel.

Cuando transpiramos mucho debido al calor, el ejercicio o el calzado, es más probable que se formen callosidades. La buena noticia es que podemos reducir el sudor y las durezas con esta planta.

Lo único que debemos hacer es preparar un té de manzanilla (se consigue en bolsitas o en hebras) y, una vez que esté a temperatura ambiente, echarlo en un recipiente donde podamos sumergir los pies.


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