Comportamientos a evitar en la oficina



Para mantener una convivencia sana en el trabajo y lograr que la oficina sea un área saludable y llena de armonía, debes evitar algunas actividades que quizá estés acostumbrado a realizar en tu tiempo libre, pero que en horarios laborales pueden perjudicarte o hacer que los demás tengan una imagen incorrecta de ti. En este artículo te mencionamos alguno de ellos.

LLEGAR TARDE

¿Eres tan importante que puedes entrar a una reunión doce minutos tarde con gotas de sudor en la frente y un sándwich en la mano, mientras otras ocho personas esperan ahí sentadas por ti? La próxima vez, confía en tu GPS: si te indica que se necesitan 28 minutos para llegar desde el punto A hasta el punto B, ¡no intentes hacerlo en 15!

QUEJARSE

Sí, el metro se averió y eso provocó que llegaras 45 minutos tarde, pero ¿es necesario que hables de eso toda la mañana? Si tus compañeros de trabajo en un principio se muestran interesados en tus aventuras, es muy probable que, luego de un rato, tus quejas constantes comiencen a resultarles molestas.

CRITICAR A TUS COMPAÑEROS DE TRABAJO

¿Careces tanto de confianza en ti mismo que sientes la necesidad de criticar a los demás? Recuerda, un golpe bajo a un compañero de trabajo pondrá al resto en alerta; si críticas a un miembro del equipo, podrías criticar a cualquiera. Es mejor que te ahorres tus críticas «»constructivas» para las personas involucradas.

SER ENTROMETIDO

En la oficina, intentar saberlo todo acerca de tus compañeros de trabajo podría ser contraproducente. Sin duda, sentir curiosidad sobre tus amigos en el trabajo les demuestra que te interesas por ellos, pero los interrogatorios invasivos no tienen lugar en la oficina.

DECIR «NO» DE FORMA SISTEMÁTICA

¿Cuál es el objetivo de tu trabajo? ¡Trabajar! Una vez que se te asigna una tarea, llévala a cabo, con una sonrisa. Si rechazas cada tarea que tu jefe o tus compañeros te encomiendan, probablemente no darás una buena impresión en la empresa.

NO ACEPTAR LA RESPONSABILIDAD DE TUS ERRORES

Errar es humano. Repítete a ti mismo que, si cometes un error, no será ni el primero ni el último, y que todos tus compañeros de trabajo, por más perfectos que parezcan ser, también los cometen. ¿Cometiste una metedura de pata pequeña y sin importancia? No hay problema. Si, por otro lado, el error repercute en la empresa o en un cliente, es mejor reconocerlo de inmediato, por lo menos lo habrás admitido.

HABLAR SOBRE TU VIDA PRIVADA

Si te invitaron a una boda o si tu hijo no durmió la noche anterior porque estaba enfermo, es comprensible que te tomes un minuto para compartir las novedades con tus compañeros. Pero se vuelve perjudicial, tanto para ti como para tus compañeros, cuando tienes nuevas historias todos los días y narrarlas les quita más y más tiempo a tus compañeros.

COQUETEAR EN LA OFICINA

De más está decir que, la mayoría de las veces, los romances y las aventuras amorosas en la oficina terminan mal. Aparte de ganarte una buena ración de críticas por parte de tus compañeros, tendrás que ver a tu ex todos los días cuando la relación haya acabado.

COTILLEAR

¿Tus compañeros de trabajo quieren cotillear sobre la empresa, tus jefes u otros compañeros? Eso no les aportará ningún beneficio. No participes en este tipo de discusiones; esto solo echará más leña al fuego. Las malas actitudes pueden esparcirse como un incendio forestal. En cambio, intenta enfocarte en la armonía en tu lugar de trabajo y en ver la parte positiva de las cosas.

PROCRASTINAR

Nadie quiere contratar a un procrastinador. Completa tus tareas tan rápido como te resulte posible o, al menos, asegúrate de hacerlas a tiempo. Esto te permitirá demostrar que eres un empleado con el que se puede contar y no uno de capacidades cuestionables.

LIDIAR CON TU VIDA PRIVADA EN EL TRABAJO

¿En medio de tratativas para comprar una nueva casa? ¡Felicitaciones! Pero no permitas que esta transacción, por más importante que sea para ti, tenga prioridad cuando te encuentras en el trabajo. Haz esas llamadas aparentemente interminables a tu agente de bienes raíces o abogado durante el almuerzo o después del trabajo; de seguro tus compañeros de trabajo lo agradecerán.

HABLAR MUY FUERTE

En la actualidad, muchas oficinas están diseñadas siguiendo un concepto abierto. Para mantener un ambiente de trabajo tranquilo y silencioso, asegúrate de hablar en voz baja cuando te comuniques con tus compañeros. Recuerda, aquellos que hablan muy fuerte en este tipo de oficinas son rara vez apreciados.

HABLAR MUCHO Y HACER POCO

¿Estás tan desesperado por llamar la atención que necesitas que todos estén al tanto de tus responsabilidades en un nuevo proyecto? Si sientes la necesidad de contarle a todo el mundo hasta el último detalle de tu trabajo, asegúrate de haber realizado el trabajo, ya que hablar mucho y hacer poco puede llevar a una falta de confianza sobre tu trabajo.

RESALTAR FRACASOS

A lo largo de tu carrera, en todas las empresas para las que trabajes, habrá éxitos y fracasos. Una vez aprendida una lección a partir de un fracaso, no continúes sacando el tema a colación una y otra vez. Por el contrario, sigue adelante con la ayuda de las nuevas herramientas adquiridas por medio de la experiencia y enfócate en los aspectos positivos.

LLEGAR AL TRABAJO YA ESTRESADO

Si, incluso antes de poner un pie en la oficina, ya estás estresado a causa del tráfico, de la avería del metro o de cualquier otra cosa, existe una buena probabilidad de que vayas a tener un mal día, y tu mal humor podría contagiarse a tus compañeros de trabajo. Para comenzar el día con el pie derecho, intenta relajarte en el metro leyendo un libro o salir de casa un poco más temprano para poder tomar la ruta más pintoresca.

ACOSAR A TUS COMPAÑEROS DE TRABAJO

Esto puede parecer obvio, pero jamás debes acosar a nadie en el trabajo. Nunca hagas comentarios a tus compañeros de trabajo sobre su etnia, género, color de piel, estado civil, apariencia física o capacidad mental, entre otras cosas. También debes evitar el contacto indeseado, evitar mirar fijamente a otras personas y jamás debes enviar correos electrónicos sugerentes.

ENFADARSE

Obviamente, en determinadas situaciones, puede resultar difícil mantener la calma. Pero no lograrás nada enfadándote. En lugar de estallar, usa tus habilidades comunicativas. Hablar sobre tus frustraciones desde tu punto de vista te permitirá lograr los resultados deseados de forma mucho más sencilla que dejarte la garganta gritándole a un compañero de trabajo.

ROBAR

¿Realmente hace falta recordarle esto a alguien? Ya sea un lápiz o dinero de gastos menores, robar es totalmente inaceptable.

ALARDEAR

En lugar de resaltar tus éxitos, alardear probablemente te hará lucir más vanidoso y pretencioso. Busca maneras de demostrar tus habilidades a la vez que continúas siendo humilde y modesto, como simplemente haciendo un buen trabajo. Descubrirás que esto te dará mejores resultados.

Fuente: www.entrepreneur.com

 


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