Los tres reyes de la carne



Disfruta de los tres cortes de carne más versátiles, jugosos y suaves que todo aquel que se diga amante de la carne tiene que probar.

New York Choice

Es una pieza de una forma rectangular, sin hueso, se saca de la parte media del lomo, una zona con poco movimiento por parte de la res, a ello se debe que sea tan tierna.

La textura suele ser firme y con un marmoleo medio, al contrario del rib eye.

Una recomendación para este corte es cocinarlo siempre a término medio para evitar perder su jugosidad.

De sabor similar al rib eye, este corte suele ser un poco más suave, aunque con menos grasa.

Rib Eye Choice

Es uno de los cortes favoritos de los conocedores. Proviene de la espalda de la res, de ahí su suavidad.

De esta carne lo importante es el marmoleado, esa grasa entrelazada en el músculo, a parte de las orillas, principalmente en el centro; razón por la cual hace que tenga más sabor, guarde mucho jugo y que a la hora de cocinar permanezca tierna.

Para apreciar todas sus cualidades, se recomienda un corte de al menos 600 gramos, con aproximadamente una pulgada de espesor, si se puede más, mejor. El consejo es que se coma lo menos cocida posible, debido a su textura, ya que si se cocina de más pierde cualidades.

Efectivamente se trata de un corte grueso, tema para quienes mantienen una dieta pero en su defensa, tampoco es una carne que se coma todos los días, así que déjate seducir.

Sirloin Choice

Es una carne muy versátil. Se trata de un corte sin hueso, magro, es decir, con poca grasa y sin nervios, con muy poco marmoleo. Este corte se obtiene de la parte superior del lomo a la altura de aguayón. Vale mencionar que el top sirloin es la pieza completa de donde sale el corte del sirloin y la también conocida picaña.

Este corte es ideal para quienes gustan de piezas menos gruesas, en general se recomienda cocinarlo a fuego lento y de preferencia a tres cuartos o término medio. Es tal su sabor y variedad, que es posible utilizarlo para preparar carne para hamburguesas. Aunque su sabor se aprecia mejor en un steak.

¿Congelada, descongelada o fía?

En caso de tener un corte congelado nada cambia, es bueno. Si compras carne congelada y te la quieres comer inmediatamente esto sí que es muy mala idea, porque necesita tiempo para templarse y que pueda prepararse. Lo primero es pasarlo del congelador al refrigerador y esperar; esto puede tomar un día completo, dependiendo del grosor.

Lo importante es que la carne jamás se ponga demasiado fría al asador o a la sartén. Es conveniente darle un poco de tiempo para que tome temperatura ambiente, incluso si solo estuvo en el refrigerador. ¿La razón? Entre más fría, más va a tardar en cocinarse y esto puede provocar que quede demasiado roja en el centro y muy cocida por fuera.

 


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