Seis Consejos para Reconciliarte Tras una Pelea



Aquí tienes una lista de seis consejos para tenerlos presentes y aplicarlos cuanto antes.

  1. Centrarse en lo verdaderamente importante:

¿Qué es lo más importante a largo plazo para ti? ¿Tener la razón sobre ese tema que han discutido? ¿Conseguir que se hagan las cosas como tú quieres? ¿Qué tu pareja acepte su error? ¿No es acaso más importante la persona, el amor que sientes hacia esa persona, el mantener el vínculo sano, sin heridas innecesarias? La mayoría de nuestras discusiones son, en definitiva, por temas que dentro de un mes ni siquiera recordaremos. En cambio, si recordaremos ese día en el que nuestra pareja nos grito de manera tan agresiva. Ante una discusión, recuerda, con toda seguridad no es tan importante como para que valga la pena hacer daño emocional a tu pareja.

  1. Dar el primer paso hacia la reconciliación:

¿Qué obtienes si te mantienes en tu postura de enfado, esperando que sea tu pareja quien da el primer paso? ¿Te sirve de algo sentir que has ganado cuando es la otra persona quien inicia el acercamiento tras días sin hablarse? ¿Conoces el precio que ha pagado tu relación para que tú consiguieras ese triunfo? Esperar que sea el otro quien pida perdón, esperar que sea el otro quien dé el brazo a torcer, mantenernos en esa postura orgullosa e inflexible, no hace más que daño a nuestra relación. Aceptando el primer consejo, todos los demás se ven como pasos naturales y lógicos hacia la reconciliación. No pierdes al iniciar tú la reconciliación, ganan ambos.

  1. Perdonar

¿Exiges que sea tu pareja quien corrija su postura? ¿Crees que no se merece el perdón si no lo pide? ¿Sabes a quién beneficia el perdón? Perdonar es decirle a la otra persona que entendemos que es humano y que todos los humanos cometemos errores. Perdonar es quitarnos de encima una pesada piedra que nos impide acercar al ser amado sin sentir dolor emocional. No es necesario que la otra persona pida perdón, ni siquiera es necesario decirle que le hemos perdonado, ya que es una liberación para nosotros y no un regalo hacia el otro.

  1. Analizar la situación

¿Crees que es mejor no hablar, hacer como si nada hubiera pasado? ¿Crees que hablar del tema revivirá la pelea? ¿Prefieres seguir como si nada, sin solucionar lo que ha provocado la discusión? Muchas veces preferimos evitar el dolor de volver sobre el tema. Seguimos como si nada. Pero cada tema no resuelto, es una espina clavada que en cualquier momento puede volver a hacer daño. Es bueno, que cada uno por su lado, haga recuento de la situación y mire hacia su propio comportamiento, para ver si ha sido exagerado, sin motivo o causado por el cansancio, el estrés, la presión.

  1. Pedir perdón

¿Siempre es tu pareja quien inicia las discusiones? ¿Te saca de tus casillas, no puedes evitar los nervios y explotar en ira? Hay una frase que dice que dos no discuten, si uno no quiere. Por eso es importante, que tras analizar la situación, hayamos encontrado algo por lo que pedir perdón. Puede ser por no haber entendido que tu pareja estaba nerviosa, y que no actuaste de forma asertiva al continuar la discusión. Dejar de mirar al otro, y mirar hacia adentro, pedir perdón, ayuda y mucho, a una reconciliación más duradera.

  1. Establecer una estrategia común.

¿Cuántas veces, luego de unos minutos, te ves dentro de una discusión que no querías? ¿No sabes cómo detener la pelea?
Si mientras no están discutiendo, suelen pensar que se les ha ido de las manos, es muy útil establecer, de común acuerdo, una estrategia para frenar la escalada gritos e insultos que pueden seguir a un malentendido.

¿Qué hacer?

En un momento en que ambos estén tranquilos, dile a tu pareja, que decidan, entre los dos, una palabra que no salga nunca (o casi nunca) en sus discusiones. Por ejemplo: Pestañas Postizas, o Catarata.

La idea es que cualquiera de los dos, que primero sea consciente que esta discusión no tiene sentido, y que están a punto de herirse verbalmente, dirá esa palabra e inmediatamente, ambos dejarán de discutir, para pensar sin hablar, sobre el tema de la pelea.

Recuerda que aunque puedas pedir perdón siempre es mejor no tener que hacerlo.

Fuente: www.quierovivirmejor.com

 


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